"Taiwán está logrando avances reales en el fortalecimiento de su defensa, la preparación de toda la sociedad y la seguridad energética, especialmente durante el último año", aseveró Curtis durante un encuentro con el presidente isleño, William Lai, en la Oficina Presidencial de Taiwán.
"Ese grado de seriedad es percibido en Washington, y sus esfuerzos en torno al presupuesto especial de defensa también son reconocidos y respaldados", agregó el legislador republicano.
Curtis, quien llegó este lunes por la mañana a Taipéi acompañado por otros tres senadores estadounidenses, manifestó que la estabilidad y la seguridad de Taiwán "son importantes" para Estados Unidos, y subrayó que las relaciones entre ambas partes "son cada día más fuertes".
Por su parte, Lai aseguró que Taiwán "entiende plenamente que la paz solo puede garantizarse mediante la fuerza" y subrayó que la isla ha incrementado de forma sostenida su gasto militar en los últimos años, con un presupuesto de Defensa que superará el 3 % del PIB este año y que se prevé alcance el 5 % en 2030.
En este contexto, el mandatario volvió a instar a los principales partidos de la oposición, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), que cuentan con una mayoría de escaños en el Parlamento, a ratificar la versión del presupuesto especial de Defensa presentada por el Ejecutivo a finales del año pasado.
"Tenemos que aprobar el presupuesto en su totalidad y sin demoras adicionales", aseveró Lai.
Estas declaraciones se producen en medio de las crecientes tensiones entre el oficialismo y la oposición, que aún no han alcanzado un consenso sobre la cuantía ni el alcance del citado presupuesto.
La versión del Ejecutivo, enviada al Legislativo en noviembre y que tiene el respaldo de la Administración estadounidense, abarca ocho años (2026-2033) y cuenta con un presupuesto total de 1,25 billones de dólares taiwaneses (unos 39.100 millones de dólares).
El plan busca financiar adquisiciones de armamento -tanto ya anunciadas como futuras- y programas de producción conjunta con Estados Unidos para reforzar la defensa aérea de la isla, la capacidad antiblindaje y los sistemas de drones, entre otros ámbitos.
Por su parte, la versión del PPT, que fue presentada el 26 de enero, limita el gasto en armamento a 400.000 millones de dólares taiwaneses (12.512 millones de dólares) hasta 2033, mientras que la del KMT, desvelada el 5 de marzo, establece un tope de 380.000 millones de dólares taiwaneses (11.886 millones de dólares) de aquí a 2028.
La falta de acuerdo en torno a estas propuestas sucede en pleno incremento de la presión militar de China, que considera a Taiwán como una "parte inalienable" de su territorio y no ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.
