Al menos 340 niños han muerto en un mes por la guerra en Irán, Líbano, Israel y Kuwait

Miembros del Comando del Frente Interno de Israel (HFC) realizan búsquedas e investigaciones con linternas mientras operan en un edificio dañado por un ataque en Tel Aviv el 28 de marzo de 2026.
Miembros del Comando del Frente Interno de Israel (HFC) realizan búsquedas e investigaciones con linternas mientras operan en un edificio dañado por un ataque en Tel Aviv el 28 de marzo de 2026. 225952+0000 ILIA YEFIMOVICH

REDACCIÓN INTERNACIONAL. Tras un mes de guerra en Oriente Medio, más de 340 niños y niñas han muerto en Irán, Líbano, Israel y Kuwait, según un recuento publicado este martes por Unicef que denuncia el “impacto devastador” que está teniendo la escalada bélica en la infancia.

En Irán han muerto al menos 216 niños y niñas y otros 1.767 han resultado heridos en Irán, que sufrió durante el primer día de guerra el ataque más letal contra la infancia, el de la escuela de Minab, que “mató a 168 niños y niñas”, según Unicef.

Además, 124 niños y niñas han muerto y 413 han resultado heridos en Líbano; 4 han muerto y 862 han resultado heridos en Israel; 1 niño ha muerto en Kuwait; 4 niños han resultado heridos en Baréin y 1 niño ha resultado herido en Jordania.

“Los niños y niñas de la región están siendo expuestos a una violencia atroz, mientras que los propios sistemas y servicios destinados a protegerlos están siendo atacados”, afirmó la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell, citada en un comunicado.

Además, más de 1,2 millones de niños y niñas han quedado desplazados en toda la región por los bombardeos y órdenes de evacuación, recuerda Unicef, que añade que la ofensiva israelí en Palestina -en la Franja de Gaza y Cisjordania- en este periodo también ha matado a 16 niños y niñas palestinos.

Por ello, Russell considera que “es necesaria una acción urgente por parte de todas las partes en conflicto para proteger la vida de la población civil y garantizar los derechos de la infancia”.

Más allá de estos países, los bloqueos y las interrupciones en la adquisición, producción y transportes “podrían provocar retrasos de hasta seis meses en la llegada de suministros críticos a países de todo el mundo”, destaca la agencia de la ONU para la infancia.

Y el incremento del precio del petróleo -que podría alcanzar hasta un 20 %- podría encarecer la fabricación de productos esenciales, como vacunas y suministros nutricionales.

“Unicef reitera el llamamiento del secretario general para un cese inmediato de las hostilidades y una desescalada real. Todas las partes deben ejercer la máxima contención”, destaca la agencia.