Una de las medidas reduce el impuesto sobre la gasolina y el diésel en cinco céntimos por litro, mientras que otra iniciativa limita los márgenes de beneficio y obliga a los distribuidores a reducir el precio del combustible en otros cinco céntimos.
La normativa exige que las subidas reflejen las cotizaciones del combustible y, en caso de descenso, las rebajas se deben trasladar de inmediato al consumidor.
Las medidas entrarán en vigor a partir del mediodía del jueves.
Según la autoridad reguladora austríaca E-Control, el precio medio este lunes del diésel fue de 2,248 euros por litro y la gasolina fue de 1,914 euros por litro.
