"Con otras rutas restringidas, cualquier ruta que pueda proporcionar acceso a las mismas terminales marítimas que el KTK es, por supuesto, importante para Rusia. Y en estas circunstancias, es improbable que las autoridades rusas impongan restricciones en forma de sanciones a las operaciones de CPC", declaró a EFE Olzhás Baidildínov, exasesor del Ministerio de Energía kazajo.
Al mismo tiempo, Baidildínov no niega que sea muy posible que Moscú haya considerado limitar el pago de dividendos a los accionistas estadounidenses y europeos del KTK, a pesar de que el consorcio figura en la lista de entidades exentas de estas normas por decreto del presidente ruso, Vladímir Putin.
"Pero estas restricciones no están actualmente en la agenda, ya que el año pasado el KTK pagó más de 1.300 millones de dólares en dividendos", explicó Baidildínov.
De este modo, el experto considera que el KTK es hoy "la gallina de los huevos de oro" y no cree que Rusia "quiera interferir de ningún modo en el trabajo del consorcio", añadió.
El experto también señaló que se está desarrollando con éxito una asociación a largo plazo entre Kazajstán y Rusia, y que las cordiales relaciones entre los líderes de ambos países, Putin y su homólogo, Kasim-Yomart Tokáyev, desempeñan un papel importante.
Recientemente, el portavoz del presidente ruso, Dmitri Peskov, respondió sobre las posibles sanciones. En su opinión, Rusia no considera que las restricciones al suministro de petróleo a través del Consorcio del Oleoducto del Caspio sean una forma óptima para presionar a Estados Unidos.
Algunos expertos rusos entrevistados en las últimas semanas en televisión nacional propusieron imponer sanciones a empresas estadounidenses y europeas que participan en el KTK, lo que generó preocupación en Kazajistán, que depende en gran medida de su exportación de crudo a través de dicho canal que desemboca en la orilla rusa del mar Negro.
A pesar de las vastas reservas de petróleo y de gas de Kazajistán, su principal vulnerabilidad es el aislamiento continental.
Más del 70 % de la producción petrolera kazaja se exporta a mercados internacionales, incluido a España (más de 2 millones de toneladas anuales) a través del oleoducto más largo del mundo, el KTK, que atraviesa suelo ruso.
Las estadounidenses Chevron y Exxonmobil son algunas de las empresas mayoritarias que participan en el proyecto, donde también se encuentran otros accionistas minoritarios como Shell.
