ONG africanas alertan del deterioro de los derechos humanos en Uganda tras las elecciones

Imagen sin descripción

Nairobi, 31 mar (EFE).- La Red Panafricana de Solidaridad, una coalición de 70 organizaciones africanas y líderes de la sociedad civil, denunció este martes un grave deterioro de los derechos humanos en África oriental, en especial en Uganda, y reclamaron la liberación inmediata e incondicional de todos los presos políticos.

En una rueda de prensa, los activistas alertaron de "un desprecio flagrante" por los marcos legales nacionales, regionales e internacionales, en un contexto que calificaron como "una crisis regional" marcada por el retroceso democrático y el aumento de la represión.

En Uganda, denunciaron que el país ha derivado en "un régimen de terror absoluto" tras las elecciones de enero de 2026, que estuvieron marcadas por la intervención militar.

"El general (y presidente desde 1986) Yoweri Museveni y su hijo, el general Muhoozi Kainerugaba, han desatado una brutal represión contra la ciudadanía. Esta 'junta familiar' ha convertido al país en un Estado guarnición donde el ejército ha suplantado toda autoridad civil", denunció la coordinadora de la Red Panafricana, Mwanase Ahmed.

De acuerdo con la organización, el Gobierno ha intensificado la represión contra la población, con detenciones masivas, ejecuciones extrajudiciales y secuestros, mientras miles de ciudadanos han huido al exilio por temores sobre su seguridad.

"La comunidad ugandesa en el exilio crece a diario mientras los ciudadanos huyen del país temiendo por sus vidas. Más de 2.000 simpatizantes de la Plataforma de Unidad Nacional (NUP), activistas y periodistas se pudren actualmente en 'casas de seguridad' y mazmorras militares", señaló Ahmed.

El líder del NUP y excandidato presidencial, Bobi Wine, que tuvo que exiliarse a Washington después de que las autoridades ugandesas asaltaran su residencia para arrestarlo tras las elecciones, envió un mensaje en vídeo en el que agradeció a la red por organizar este "espacio sagrado para alzar las voces por aquellos que no pueden hablar por sí mismos".

"Debemos recordar que la prisión en Luzira de Uganda, una mazmorra, un centro de detención ilegal en Tanzania o una casa de seguridad clandestina en Nairobi (Kenia), todo forma parte del mismo muro. Un muro construido y utilizado por quienes temen el poder del pueblo", expresó Wine.

Por su parte, el defensor de derechos humanos y miembro de la NUP Kibi Alex Mukasa dijo a EFE que además de escapar de Uganda, Wine está intentando entablar relaciones diplomáticas con el Gobierno estadounidense.

"Bobi está buscando la oportunidad adecuada. Estados Unidos apoya a Musevini y también aporta muchos fondos a Uganda para ayudar al pueblo ugandés. Pero el régimen al que están ayudando oprime al pueblo. Si se reducen estos fondos, al menos, generará presión para que se comporten un poco mejor", afirmó Mukasa.

"Si no tienen el dinero para operar, no tendrán un país que gobernar y si esto también viene acompañado de sanciones, creo que ayudará. Porque una vez que los líderes no puedan ir a ningún lado, les generará una presión adicional", agregó.

Según Mukasa, Estados Unidos se habría mostrado receptivo a brindar algún tipo de respuesta, pero el estallido de la guerra contra Irán produjo un cambio de enfoque.

"Creemos que si continuamos ejerciendo presión, eventualmente dará resultado. Creemos que se impondrán sanciones y lograremos algo", cerró.