Trump volvió a defender su cruzada militar en Oriente Medio diciendo que se trató de una “pequeña intervención” que “debería terminar bastante pronto”, durante un evento en un hotel de Las Vegas, Nevada, centrado en la promoción de sus políticas económicas como la eliminación de impuestos sobre propinas.
Al igual que en ocasiones anteriores, el republicano defendió que si no hubiera atacado a Teherán en febrero “ahora tendrían armas nucleares”, a lo que decenas de trabajadores citados para la visita del mandatario respondieron con aplausos.
Ayer, Trump anunció previamente un cese al fuego entre Líbano e Israel de diez días, tras “excelentes” llamadas telefónicas con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y el presidente libanés, Joseph Aoun, a quienes podría recibir “en los próximos cuatro o cinco días” para conversaciones en la Casa Blanca, según adelantó.
La tensión entre Israel y el Líbano amenazaba con hacer tambalear el frágil alto el fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, que concluirá el próximo día 22 mientras se espera que se retomen las conversaciones de paz.
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Cese del fuego
A partir de la implementación del cese el fuego, el Líbano adoptará “medidas significativas” para impedir que “Hizbulá y todos los demás grupos armados no estatales y rebeldes” en territorio libanés lancen ataques “de cualquier tipo contra objetivos israelíes”, indica un documento divulgado por el Gobierno estadounidense.
“Todas las partes reconocen que las fuerzas de seguridad del Líbano tienen la responsabilidad exclusiva de la soberanía y la defensa nacional del Líbano”, enfatiza el memorando.
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