Filtraciones, negaciones y la amenaza de la agresión: ¿qué está pasando en Cuba?

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (i) y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel (i) y el mandatario de Estados Unidos, Donald Trump.132241+0000 PABLO PORCIUNCULA

LA HABANA. Filtraciones, negaciones y la amenaza de la agresión: ¿qué está pasando en Cuba? El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había advertido que tras culminar su operación en Irán, la próxima parada sería Cuba. ¿Cuándo? Es la gran incógnita.

Cuba, controlado por el castrismo desde la revolución de 1959 liderada por Fidel Castro, atraviesa una grave crisis energética, que impacta también en el ámbito social del país, tras la caída del expresidente venezolano Nicolás Maduro, principal aliado del castrismo.

El diálogo entre Washington y La Habana parece encallado este lunes, con ambas capitales filtrando informaciones fundamentalmente contradictorias sobre sus contactos y la amenaza estadounidense de una posible acción militar sobre la isla.

Relato

Las autoridades cubanas han respondido a través del medio oficialista Razones de Cuba a unas informaciones aparecidas en los últimos días en los medios estadounidenses Axios, The New York Times y USA Today -todas con fuentes anónimas- para rebatir casi punto por punto el relato de una presunta reunión bilateral, indica un reporte de la agencia EFE.

El medio cubano, ligado a la inteligencia isleña, pone en duda hasta que se celebrara la reunión.

“No hay viaje secreto de funcionarios de alto nivel con exigencias”, que los medios estadounidenses ubicaron el 10 de abril en La Habana, aunque la publicación luego deja abierta la posibilidad de la cita.

 Una persona espera en un bicitaxi la llegada de turistas, este miércoles en La Habana (Cuba).
Una persona espera en un bicitaxi la llegada de turistas, este miércoles en La Habana (Cuba).

Presos políticos

Las informaciones procedentes de EE.UU., en general complementarias y coincidentes, apuntan a que los representantes de Washington exigieron a la parte cubana la liberación en el plazo de dos semanas de presos políticos relevantes, entre ellos los artistas disidentes Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo.

Se trataría, argumentan, de un gesto inicial de buena voluntad. Luego vendría una lista de exigencias, esencialmente profundas reformas, como la apertura económica a las inversiones exteriores, las reparaciones para los damnificados por las expropiaciones y nacionalizaciones a las elecciones libres.

Pero el medio cubano rechaza todas estas supuestas demandas de manera tajante, niega que se pueda dialogar con “condicionamentos” y reivindica la “soberanía” de la isla, “sin chantajes, sin condiciones”: “Ningún funcionario estadounidense va a dictar plazos desde una mesa en La Habana”.

El dictador cubano, Fidel Castro, quien lideró la revolución en la isla en 1959; y su hermano, Raúl Castro, que también gobernó Cuba tras la muerte en 2016 de Fidel.
El dictador cubano, Fidel Castro, quien lideró la revolución en la isla en 1959; y su hermano, Raúl Castro, que también gobernó Cuba tras la muerte en 2016 de Fidel.

Imposición de reformas

“Lo que rechaza (el Gobierno cubano) es que se le impongan reformas políticas o económicas como requisito. La ‘libertad de presos políticos’ es un eufemismo para exigir la liberación de personas condenadas por delitos comunes o por violar leyes cubanas”, argumenta el texto de Razones de Cuba, que también afirma que “No hay deuda histórica, moral ni política”.

El medio Axios afirmó que en la reunión bilateral participó Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, de quien se informó previamente que había sido clave en el inicio de estos diálogos.

EFE ha solicitado al Gobierno cubano y a la embajada de EE.UU. en La Habana una aclaración con respecto a este encuentro, sus participantes y su contenido, pero por el momento no ha obtenido respuesta.

Trump y la vía diplomática

Las informaciones estadounidenses también coinciden en señalar que el presidente de EE.UU., Donald Trump, prefiere la vía diplomática con Cuba, pero que no descarta la intervención militar si La Habana no mueve ficha en sus tiempos.

En este sentido, Trump evitó contestar al ser interrogado sobre las informaciones de la semana pasada que aseguraban que el Departamento de Guerra de EE.UU. estaba ultimando planes para una posible intervención militar en Cuba.

El presidente, sin embargo, habló el pasado viernes de la “gran fortaleza” del Ejército estadounidense en relación con sus operaciones en Irán y aventuró que esto podría traer “muy pronto” un “nuevo amanecer” en Cuba.

Personas hacen fila para subir a un bus de transporte público, en La Habana (Cuba).
Personas hacen fila para subir a un bus de transporte público, en La Habana (Cuba).

Retórica belicista

Mientras tanto, en la isla, las autoridades han atizado en los últimos días la retórica belicista y triunfalista, trayendo al contexto actual su victoria ante la fallida invasión de Bahía de Cochinos -protagonizada por exiliados cubanos apoyados por EE.UU.-, de la que se cumplen 65 años.

“Ante cualquier agresión, como en Girón, venceremos”, afirmó en un acto conmemorativo el secretario de organización del Partido Comunista de Cuba (PCC, único legal), Roberto Morales Ojeda.

Días antes, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, instó a los cubanos a “estar listos” ante una invasión estadounidense. “No la queremos, pero es nuestro deber prepararnos para evitarla y, si fuera inevitable, ganarla”, aseguró.

El presidente cubano firmó ayer que “la revolución cubana jamás negociará sus principios”, un documento abierto para una recogida de firmas por toda la isla que pretende galvanizar apoyos internos y cerrar filas.

Reforma política

EE.UU. empezó a presionar a Cuba exigiendo reformas políticas y económicas tras su intervención militar en Venezuela, que culminó con la captura del presidente de ese país, Nicolás Maduro.

Washington ha bloqueado la entrada de petróleo a la isla desde enero, agudizando al extremo una situación económica y social que ya antes era crítica.

Díaz-Canel reconoció el 13 de marzo el inicio de contactos entre Cuba y EE.UU., semanas después de que Trump declarara que estaban negociando.