El USS George H.W. Bush navegaba “por el océano Índico, en la zona de responsabilidad del Mando Central de EEUU, el 23 de abril”, señaló el mando militar responsable de Oriente Medio en una publicación en X que incluía una imagen del portaviones con la cubierta repleta de cazas, según AFP.
Antes del inicio de la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciada el pasado 28 de febrero, el presidente Trump ordenó el despliegue del portaaviones USS Abraham Lincoln junto con su grupo de combate a aguas de Oriente Medio y luego envío de otro más, el USS Gerald R. Ford (el más grande del mundo), para presionar a la República Islámica.
Destruir cualquier barco iraní
Trump ordenó hoy a la Marina de Estados Unidos destruir cualquier barco iraní que intente minar el estrecho de Ormuz, una escalada de presión sobre el frágil alto el fuego ya amenazado por las incautaciones de buques cerca de esta ruta realizadas por ambos bandos.
El anuncio de Trump se produjo justo después de que las fuerzas de Estados Unidos afirmaran que abordaron un buque en el océano Índico que transportaba petróleo iraní, y de que un alto cargo iraní dijera que el país recibió sus primeros ingresos procedentes de los peajes que impuso unilateralmente en el estrecho de Ormuz.
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Esta vía marítima, crucial para el transporte mundial de hidrocarburos, se ha convertido en un elemento central del conflicto y cristaliza las tensiones a pesar de la prórroga unilateral del cese del fuego anunciado por Trump esta semana, una tregua que entró en vigor el 8 de abril.
Desde el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra desencadenada por un ataque israeloestadounidense contra Irán, la República Islámica solo ha autorizado a un número muy limitado de buques a atravesar el estrecho, y esta obstrucción amenaza con trastocar la economía global.