En la última semana las mayores afectaciones diarias han oscilado entre el 30 y el 40 %, frente a un promedio superior al 60 % entre diciembre y marzo, gracias al "leve alivio" que según las autoridades ha supuesto la llegada de un petrolero ruso pese al bloqueo energético de EE.UU.
La UNE, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, prevé para el horario ‘pico’ de la presente jornada una capacidad de generación de 1.940 megavatios (MW) y una demanda máxima de 3.100 MW.
El déficit -la diferencia entre oferta y demanda- será de 1.160 MW y la afectación estimada -lo que se desconectará realmente para evitar apagones desordenados- alcanzará los 1.190 MW.
La crisis energética cubana, que se agudizó en el verano de 2024, tiene causas estructurales, principalmente la obsolescencia de las termoeléctricas, que sufren frecuentes averías, y la falta de divisas para importar combustible.
La actual presión de EE.UU. ha venido a agudizar la situación. El Gobierno cubano mantiene que décadas de sanciones han lastrado al sector y acusan a Washington de "asfixia energética".
En esta jornada nueve de las 16 unidades de generación termoeléctrica (fuente responsable del 40 % del mix energético) del país no están operativas por averías o trabajos de mantenimiento, cuestiones que no se pueden atribuir al bloqueo petrolero.
Otro 40 % del mix está a cargo de motores de generación que precisan diésel y fueloil, y que entre enero y marzo estuvieron detenidos por la presión estadounidense. El 20 % restante se obtiene de fuentes renovables y gas, principalmente.
