Rebeldes toman el control de una ciudad estratégica en ataque sorpresa en el norte de Mali

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Bamako, 25 abr (EFE).- Los independentistas del norte de Mali anunciaron este sábado que han tomado el control de la estratégica ciudad septentrional de Kidal, tras un ataque sorpresa de sus fuerzas contra varias localidades para arrancarlas del dominio de las tropas gubernamentales malienses.

El Frente de Liberación del Azawad (FLA) reivindicó la operación en su cuenta de X, afirmando en un breve comentario que sus combatientes "se desplazan libremente" por el corazón de Kidal.

Videos no verificados, que circulan en redes sociales cercanas a los independentistas, muestran a elementos del frente avanzando por la ciudad sin combates aparentes.

Kidal, bastión histórico de los rebeldes tuaregs, había sido recuperada por las fuerzas gubernamentales y sus aliados en 2023 tras años de conflicto.

El Ejército maliense anunció en un comunicado que "algunas" posiciones y cuarteles militares en Bamako y otras ciudades del centro del país fueron atacados y que sus fuerzas están repeliendo a los asaltantes, sin dar más detalles.

Sin embargo, fuentes locales y testigos informaron a EFE de que el país fue escenario de ataques coordinados en múltiples localidades, incluidas las periferias de Bamako, Kati, Sévaré, Mopti, Gao y Kidal, con detonaciones de artillería pesada y fuego de armas automáticas.

Los asaltos, simultáneos y bien planificados, apuntaron a objetivos estratégicos, aunque por el momento no se conoce el balance de víctimas, según esas fuentes.

Entre los blancos citados figuran el aeropuerto de Bamako, la localidad de Kati, a unos 15 kilómetros de la capital y sede del Ministerio de Defensa, además de las infraestructuras aeroportuarias de Sévaré y Mopti, en el centro del país.

Los tiroteos persisten en varias zonas, acompañados de sobrevuelos de aviones y drones, en un contexto de confusión.

Desde 2020, Mali está gobernado por una junta militar en un contexto marcado por la inestabilidad y la grave violencia que sufre el país desde hace más de una década a causa de los secesionistas norteños, que reclama la región del Azawad, y de grupos yihadistas afiliados al Estado Islámico y a Al Qaeda.