Tras la firma del acuerdo de paz con la extinta guerrilla de las FARC en 2016, los grupos ilegales compiten en Colombia por las rentas del narcotráfico, la minería ilegal y la extorsión.
La seguridad tiene un fuerte peso de cara a las elecciones presidenciales, en las que el heredero político del saliente presidente Gustavo Petro, el senador Iván Cepeda, es el favorito según las encuestas.
El atentado ocurrido el sábado dejó al menos 20 muertos y 36 heridos en una carretera del suroeste de Colombia, cuando falta poco más de un mes para las elecciones presidenciales, informó AFP.
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Los rebeldes siembran el terror en las regiones del Cauca y el Valle del Cauca, con una seguidilla de atentados que arrancó el viernes con un ataque bomba contra una base militar en la ciudad de Cali, que dejó dos heridos. Se han registrado 26 ataques desde entonces, según el Ejército.
Ataque del sábado
Las autoridades atribuyeron el ataque del sábado a los rebeldes de la extinta guerrilla de las FARC, que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016.
Un testigo del atentado aseguró a la AFP estar “asustado” por el brote de violencia que vive Colombia de cara a los comicios presidenciales del 31 de mayo.
El ataque ocurrió en el departamento del Cauca, uno de los más azotados por la ofensiva guerrillera previa a las elecciones y con una extensa superficie sembrada de narcocultivos.
Según el Ejército colombiano, la explosión se dio en medio de un retén que habían instalado los disidentes. La bomba impactó a más de una decena de vehículos y los desplazó varios metros, según testigos del atentado.

Criminal buscado
El presidente Petro tildó a los rebeldes de “terroristas” y ordenó a la fuerza pública redoblar su persecución.
Las facciones lideradas por Iván Mordisco, el criminal más buscado de Colombia, hostigan a la fuerza pública con explosivos, drones y fuego cruzado como muestra de su poder en la zona.
La candidata a la vicepresidencia de la izquierda, la líder indígena Aida Quilcué, fue retenida durante 24 horas en febrero cuando se desplazaba por una carretera del Cauca.
Negociaciones fallidas
Tras su llegada al poder en 2022, Petro intentó sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que han fortalecido sus filas en los últimos años.
La disidencia de las FARC al mando de Mordisco decidió levantarse de la mesa de negociaciones en 2024 y aumentó la presión contra civiles y fuerza pública.
La oposición, expresidentes y militares en retiro critican la política de paz de Petro y lo acusan de ser indulgente con los criminales.
