Wadephul, tras reunirse en Rabat con su homólogo marroquí, Nasser Bourita, subrayó que Teherán debe cesar "sus acciones perjudiciales en su vecindario", entre las que citó el uso de grupos aliados como Hizbulá para mantener a otros Estados como "rehenes".
Asimismo, recordó los ataques del movimiento islamista palestino Hamás contra Israel y las acciones de la milicia yemení de los hutíes en el mar Rojo y en el estrecho de Bab al Mandeb, que ponen en riesgo rutas marítimas clave.
"Todo esto debe terminar", enfatizó Wadephul, quien instó a Irán a reconocer la gravedad de la situación, valorar las oportunidades de negociación y mostrar una "verdadera voluntad" de poner fin al conflicto. "No pueden sobreestimar sus cartas", advirtió.
El ministro abogó por que Teherán demuestre una disposición real al diálogo para resolver la crisis.
