"Un grupo de alborotadores llegaron a una de las puertas (del complejo de Al Aqsa) e intentaron entrar por la fuerza para introducir una cabra en el mismo", detalló la Policía israelí en su nota.
Los agentes impidieron el acceso a los sospechosos, bloquearon su paso y los detuvieron para ser llevados ante un juzgado de paz para una audiencia, donde fueron puestos en libertad.
Al Aqsa, denominada por el judaísmo como el Monte del Templo, su lugar más sagrado, se ha convertido en objetivo habitual de visitas y provocaciones de políticos israelíes de extrema derecha y de colonos judíos que irrumpen en el recinto y realizan rituales religiosos bajo la protección de las autoridades israelíes.
Según el statu quo del recinto, los judíos y los no musulmanes en general pueden visitar el recinto durante ciertas horas, pero no se les debería permitir rezar ni exhibir símbolos religiosos, algo que en la práctica se incumple constantemente generando escenas de tensión.
