"La oficina del fiscal general anunció la identificación de tres acusados en este crimen (perpetrado el pasado febrero). Sin embargo, este anuncio se limitó a una declaración mediática y no fue seguido por las medidas legales necesarias", afirmó el abogado en un video difundido recientemente en el canal Aljamahiria TV.
Al Zaidi aseguró haber presentado más de 14 solicitudes formales para "esclarecer la verdad", sin haber obtenido respuesta, lo que calificó de "retraso injustificado", especialmente al ser un delito que definió como "un asesinato político".
El abogado advirtió de que la demora en la investigación podría "llevar a la pérdida de pruebas" y favorecer la impunidad de los implicados, por lo que reclamó "adoptar medidas legales contra cualquier persona que les brinde protección".
Según las últimas informaciones facilitadas por la Fiscalía, los tres presuntos autores -cuya identidad no ha sido revelada- "acecharon" y "vigilaron" a Saif al Islam en su residencia hasta que, el día de los hechos, accedieron al patio de la casa donde lo acorralaron y le dispararon con ametralladoras.
Ante estos hechos, el ente fiscal emitió órdenes de detención contra los sospechosos, que, según la defensa de Gadafi, no fueron ejecutadas por los organismos de seguridad, lo que -subrayó Al Zaidi- "constituye un delito en sí mismo".
La defensa advirtió, además, de que, en caso de detectar cualquier intento de obstaculizar la investigación, no dudará en hacerlo público "con total transparencia y objetividad".
Saif al Islam Gadafi (1972) era considerado el sucesor de su padre, quien gobernó Libia durante 42 años, y presentó su candidatura a las elecciones presidenciales previstas para diciembre de 2021, finalmente aplazadas de forma indefinida.
La Corte Penal Internacional (CPI) emitió en 2011 una orden de arresto contra él por presuntos crímenes de lesa humanidad durante la revolución que derrocó a su padre, que fue apresado y asesinado.
Saif al Islam fue condenado a muerte en 2015 por un tribunal de Trípoli por el uso de la violencia contra manifestantes, que pedían la renuncia de su padre, una sentencia que no fue ejecutada.
