La nueva declaración del informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) también redujo en 0,1 puntos porcentuales la estimación para 2027 que quedó en 2,5 %, tras la misión del Artículo IV para Chile que analizó políticas fiscales, monetarias y financieras.
Los ajustes fueron realizados tras la visita del equipo técnico al país sudamericano, que es el mayor productor de cobre del mundo, y fueron estipulados en un escenario condicionado por una mejora de las condiciones externas y una consolidación fiscal gradual.
La estimación para 2026, no obstante, sigue previendo una expansión en la economía chilena con respecto al 2 % que había estimado en octubre de 2025 y que mantuvo en enero de este año, antes de que el ultraconservador José Antonio Kast asumiera la presidencia.
Las perspectivas para ambos años están sustentadas, según el FMI, por una mayor producción y precio del cobre, que actualmente se encuentra en un tope alto de casi 6 dólares por libra, pero el organismo también advirtió que existen otros factores adversos como el alza del petróleo y el endurecimiento de las condiciones financieras mundiales.
"El crecimiento enfrenta un período de elevada incertidumbre", señalaron, tomando en cuenta que una prolongación de las hostilidades en Medio Oriente que elevan los precios del crudo afectaría a Chile con “una menor renta disponible, perturbaciones a la producción y condiciones financieras más restrictivas".
El organismo con sede en Washington analizó el controvertido proyecto de Reconstrucción y Desarrollo Económico y Social, que el presidente Kast introdujo al Parlamento para su aprobación, que reúne medidas que contempla facilitar la inversión, reducir trámites y bajar gradualmente el impuesto corporativo.
El FMI consideró que las medidas pueden apoyar el crecimiento de mediano plazo, pero que algunas ganancias proyectadas podrían ser "algo optimistas", por lo que llamó a ponderar el costo fiscal del crédito tributario al empleo de 1.400 millones de dólares y la reducción gradual del impuesto de primera categoría desde 27% a 23%.
"La brecha fiscal adicional generada por el nuevo proyecto de ley deberá compensarse con medidas equivalentes de gasto y/o ingresos", escribió el organismo que consideró la necesidad de preservar espacio fiscal, mantener gasto público productivo y enfrentar presiones de largo plazo.
Asimismo, explicó que "el calendario, la magnitud y el diseño de las medidas no vinculadas directamente a los objetivos de crecimiento y empleo, como las exenciones al impuesto territorial, merecen reconsideración para limitar las presiones fiscales".
El FMI, no obstante, identificó que el escenario para Chile será positivo si se mantienen los niveles altos del precio del cobre junto con las reformas que impulsan la inversión, con lo cual el crecimiento podría acercarse al 3 % entre 2027 y 2030.
