Esta nueva cantidad quedaría lejos de los 637.000 pesos chilenos (700 dólares) que solicitaba la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la mayor agrupación sindical del país.
La Administración del ultraderechista José Antonio Kast proponía un aumento del 4 %, en línea con la inflación que proyecta para este año el Banco Central chileno y modificó su propuesta luego del fracaso de las negociaciones con la agremiación, por lo que el 2,6 % restante se hará en enero del próximo año.
Chile tiene uno de los salarios mínimos más altos de la región -solo detrás de Uruguay- gracias a un ciclo de alzas históricas iniciado en 2022, durante el Gobierno del progresista Gabriel Boric, aunque aún está lejos de los estándares de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La iniciativa, que comienza su trámite en la Cámara de Diputados, expone que "se propone un reajuste del ingreso mínimo mensual de acuerdo con la evolución del IPC (Índice de Precios al Consumidor), con el objetivo de mantener el poder adquisitivo de las familias".
El proyecto, no obstante, estipula que el Ejecutivo deberá enviar en junio de 2027 un nuevo proyecto de ley al Congreso para proponer reajustes al ingreso mínimo, la asignación familiar y maternal, y el subsidio familiar.
El Gobierno argumenta que "busca conciliar la necesaria protección del poder adquisitivo de los trabajadores con la preservación del empleo formal, el fortalecimiento de las oportunidades laborales y la sostenibilidad de las empresas de menor tamaño, resguardando especialmente las condiciones de quienes enfrentan mayores barreras de acceso al mercado del trabajo".
El más reciente reporte del Instituto Nacional de Estadísticas de Chile (INE) cifró la tasa de desempleo en 8,9 %, correspondiente al último trimestre móvil de enero a marzo de 2026, y el informe señala que la cifra representa "39 meses consecutivos en niveles superiores al 8%".
Asimismo, mencionan que estos niveles de desocupación ubican al país sudamericano entre los de mayor tasa dentro de la OCDE.
La propuesta de aumento del salario mínimo tiene lugar en medio de las crecientes preocupaciones de la ciudadanía por el alza en el costo de la vida y por los recortes anunciados por Kast, quien prometió impulsar el decaído crecimiento económico y mejorar las finanzas públicas.
