Aunque Allen fue trasladado este fin de semana a otra celda, la jueza del Distrito de Columbia Zia Faruqui decidió celebrar este lunes una audiencia judicial para examinar las condiciones de reclusión en las que había estado.
"Lo siento. Sea lo que sea por lo que haya pasado, le pido disculpas", declaró la jueza, según relatan medios locales como la cadena CNN, que estuvieron en la audiencia, en la que no se permitió la presencia de cámaras.
Faruqui también comparó la dureza del encierro de Allen con la de los acusados de asaltar el Capitolio el 6 de enero de 2021, que estuvieron encerrados en esa misma cárcel hasta que Trump les concedió un indulto, y aseguró que las condiciones de estos últimos fueron menos severas.
"Los indultos pueden borrar las condenas, pero no borran la historia", expresó.
Allen, de 31 años y residente en California, estuvo encerrado desde su detención en una celda acolchada de la prisión de Washington con luz permanente y aislamiento total, bajo vigilancia continua para prevenir su suicidio, con restricciones estrictas de movimiento y sin acceso a teléfono.
Allen fue detenido el pasado 26 de abril tras burlar un control de seguridad e intentar irrumpir, armado con una escopeta, una pistola y varios cuchillos, en el salón de un hotel de Washington donde se celebraba la cena, con presencia de Trump; la primera dama, Melania Trump; el vicepresidente, JD Vance; el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson; y otras autoridades.
Su intento desató un tiroteo con los agentes de seguridad que no dejó víctimas, pero obligó a evacuar al presidente.
Allen, que dejó por escrito que su objetivo eran miembros de la Administración de Trump, está acusado de intentar asesinar al presidente, delito que puede acarrear cadena perpetua, y de dos cargos relacionados con el uso de armas.
