A un año del decisivo escrutinio, los sondeos -que reflejan una fotografía puntual de la opinión pública y que, por tanto, evolucionan- empiezan a perfilar tendencias en un escenario aún abierto y marcado por múltiples candidaturas, especialmente en la izquierda.
En ese bloque, el líder de La Francia Insumisa, Jean-Luc Mélenchon, confirmó recientemente su intención de presentarse por cuarta vez, sumándose a una lista creciente de posibles aspirantes que incluye a figuras como François Ruffin o el ex primer ministro Bernard Cazeneuve, además de otros nombres del espacio socialista y ecologista.
Esta fragmentación complica las proyecciones y obliga a los institutos demoscópicos a trabajar con múltiples hipótesis. Para tratar de facilitar la tarea, el diario Le Figaro ha creado un agregador de encuestas con una herramienta que las recopila todas.
En el centro y la derecha, las incertidumbres también persisten. Aunque no ha formalizado su candidatura, el ex primer ministro y alcalde de Le Havre, Édouard Philippe, se consolida como el perfil mejor posicionado frente a la extrema derecha.
Algunas encuestas le atribuyen una victoria ajustada en segunda vuelta, con en torno al 52 % de intención de voto frente a Jordan Bardella.
Otros posibles candidatos del mismo espacio, como el conservador Bruno Retailleau o el centrista Gabriel Attal, aparecen por ahora bastante por detrás de Philippe en todos escenarios proyectados, sin lograr superar a los aspirantes de la Agrupación Nacional en una eventual segunda vuelta.
Pese a la incertidumbre sobre quién representará finalmente al partido, ya que Le Pen está pendiente de una sentencia judicial el 7 de julio próximo que podría inhabilitarla para ejercer un cargo público, las encuestas coinciden en que la formación ultraderechista accede a la segunda vuelta en todas las configuraciones analizadas e incluso lograría la victoria en la mayoría de los escenarios, salvo con Philippe como contrincante.
