La compañía chilena explicó -en un comunicado- que su previsión de ganancias ajustadas antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización (EBITDA, por sus siglas en inglés) para este año se redujo a un rango de entre 3.800 y 4.200 millones de dólares, desde una previsión anterior de entre 4.200 y 4.600 millones de dólares.
"Estas nuevas proyecciones asumen nuevos supuestos de costos de combustible de 170 dólares el barril para el segundo y tercer trimestre y 150 dólares el barril para el cuarto trimestre", indicó Latam.
La aerolínea estimó un impacto de cuarenta millones de dólares en los resultados del primer trimestre, por el alza en el precio del barril del petróleo y gastos adicionales de combustibles de más de setecientos millones de dólares en el segundo trimestre.
Se espera que el impacto en los márgenes y flujos de caja, según indicó la firma, "se compense parcialmente con una serie de medidas adoptadas desde el inicio del conflicto, que incluyen acciones para la gestión de ingresos, ajustes focalizados de capacidad, iniciativas adicionales de control de costos, medidas de liquidez para las finanzas y el capital de trabajo".
Pese al alza de los precios de los combustibles, Latam registró un EBITDA de 1.315 millones de dólares durante los tres primeros meses del año en curso y utilidades netas por 576 millones de dólares, luego de transportar a 22,9 millones de pasajeros, el 9,1 % más respecto al mismo periodo de 2025.
"Latam inició el 2026 manteniendo la tendencia de 2025 y consolidando su desempeño financiero, con un crecimiento sostenido en ingresos, márgenes y generación de caja. Esta solidez (...) otorga la flexibilidad necesaria para gestionar la volatilidad del combustible y la incertidumbre para el resto del año", dijo el director financiero del grupo, Ricardo Bottas.
Fundada en 2012, por la fusión entre la chilena Lan y la brasileña Tam, la compañía tiene hoy filiales en Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Perú y Estados Unidos.
