"El ataque en Fuyaira que ha dejado tres ciudadanos indios heridos es inaceptable. Hacemos un llamado al cese inmediato de estas hostilidades y de los ataques contra la infraestructura civil y civiles inocentes", declaró el Ministerio de Asuntos Exteriores indio en un comunicado.
En la nota oficial, la India urgió a una "navegación y un comercio libres y sin trabas" en el estrecho de Ormuz y apeló al derecho internacional como amparo para proteger una ruta que es vital para su suministro energético.
El Ministerio de Defensa emiratí aseguró el lunes haber interceptado 15 misiles y cuatro drones lanzados desde Irán, los primeros ataques en territorio emiratí desde la entrada en vigor del alto el fuego el pasado 8 de abril.
Según las autoridades, uno de los drones impactó en la instalación petrolera de la localidad oriental de Fuyaira, provocando un "gran incendio" que hirió a tres trabajadores indios del centro.
El canciller iraní, Abás Araqchí, advirtió después a Estados Unidos y a EAU del riesgo de ser arrastrados a un "atolladero" y criticó la movilización militar de Washington en Ormuz, a la que Donald Trump ha denominado 'Proyecto Libertad'.
"Los hechos en Ormuz dejan claro que no hay soluciones militares a una crisis política", afirmó el jefe de la diplomacia iraní.
La Embajada de la India en Abu Dabi confirmó estar en contacto con las autoridades locales para proteger a sus ciudadanos.
Desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, EAU asegura haber interceptado más de 2.800 proyectiles y drones iraníes. Asimismo, más de 220 personas de una treintena de nacionalidades han resultado heridas, mientras que otras 13 han muerto como consecuencia de estos ataques.
