Según informaron este martes los diarios económicos belgas L'Echo y De Tijd, los demandantes buscan conformar un "tribunal arbitral" que enjuicie un posible desbloqueo de los fondos congelados, amparándose en los acuerdos de la Unión Económica Belga-Luxemburguesa (UEBL) suscritos por Bélgica y Luxemburgo con unos sesenta países y firmados en 1989 con la URSS y en 1998 con Kazajistán.
Tal y como confirmó el Servicio Público Federal de Finanzas belga a ambos periódicos, se han presentado nueve "notificaciones de disputa", que constituyen el primer paso hacia un procedimiento de arbitraje extrajudicial, que les permitiría actuar no mediante la intervención de magistrados, sino con abogados a cambio de honorarios.
Desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022, Euroclear tiene inmovilizada la mayor parte de los 258.000 millones de euros congelados debido a las sanciones europeas contra Rusia, de los cuales unos 193.000 millones correspondían a transacciones bloqueadas con el Banco Central de Rusia.
El banco ruso demandó en marzo al bloque comunitario ante el Tribunal General de la Unión Europea, con sede en Luxemburgo, y en diciembre a Euroclear ante un tribunal de Moscú, por esta congelación indefinida.
Pero la actuación de los oligarcas rusos de constituir una vía extrajudicial se refiere a los activos congelados restantes, es decir, a aquellos que pertenecen a personas y empresas no sujetas a sanciones, aunque se desconocen las cantidades exactas involucradas en esas nueve "notificaciones de disputa".
Según los medios citados, ya se han iniciado más de 200 procedimientos sobre este asunto ante el Consejo de Estado belga, pero Bélgica ha logrado desestimarlos hasta el momento; y es por esta razón que ahora los oligarcas pretenden activar vías legales ajenas a los tribunales ordinarios.
