El medio público ha accedido a los documentos en los que un abogado que representa a víctimas italianas solicita al Ministerio Público de Valais, a cargo del caso, que el Estado italiano pueda personarse como acusación particular en el proceso por el incendio.
El letrado, Romain Jordan, basa sus cálculos en los 45.000 euros que las autoridades italianas gastaron en apoyo psicológico y asistencia operativa, 70.000 euros por el traslado de algunos heridos a Italia, o 120.000 por la repatriación de familias afectadas y féretros con fallecidos, entre otras partidas.
Con su escrito el abogado busca justificar el derecho de Italia a participar como denunciante, algo todavía no confirmado por las fiscales que llevan a cabo las investigaciones.
Jordan también advierte que los perjuicios calculados son sólo un cálculo preliminar y limitado a los gastos de protección civil, a los que podrían unirse los costes adicionales de otras administraciones, incluidos los cuidados sanitarios a los heridos (14 eran italianos, de un total de 115).
Los responsables del pago de esas sumas reclamadas serían en principio los condenados en el proceso, en el que actualmente están imputadas por homicidio por negligencia y otros delitos 13 personas, incluido el matrimonio propietario del bar siniestrado, 'Le Constellation', y el alcalde de Crans Montana.
Sin embargo, aclara RTS, si los condenados son funcionarios públicos, la responsabilidad se extendería a la institución que representen, que en el caso actual sería el municipio de Crans Montana.
El siniestro, una de las mayores tragedias en la historia reciente de Suiza, ya ha generado polémica entre Italia y Suiza después de que varias familias de víctimas italianas recibieran facturas de gastos médicos expedidas desde el país vecino, algunas de hasta 70.000 euros.
Ello generó indignación en el país transalpino y llevó a la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, a declarar públicamente que Italia no pagaría esas facturas.
Esta semana ella y el presidente suizo, Guy Parmelin, mantuvieron un encuentro en los márgenes de una cumbre en Ereván (Armenia) en el que este último aseguró que no se exigirían esos pagos.
