Un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de la isla rechazó la orden ejecutiva firmada el 1 de mayo por el presidente de EE.UU., Donald Trump, cuyas medidas apuntan a los pilares de la economía cubana, especialmente los sectores de energía, defensa, minería y servicios financieros.
De acuerdo con esa nueva orden, se le bloquearán totalmente los activos en EE.UU. a cualquier persona o empresa que opere en esos sectores o haga negocios con el Gobierno cubano.
La Cancillería insular también condenó la decisión del Departamento del Tesoro estadounidense que este jueves añadió a las entidades cubanas Gaesa y Moa Nickel S.A. a la "Lista de Nacionales Especialmente Designados".
"Se está ante un acto de agresión económica despiadada, que multiplica los efectos extraterritoriales del bloqueo, con la potencial aplicación de sanciones secundarias contra empresas, bancos y entidades extranjeras, incluso si sus negocios en los EE.UU. no tienen relación con Cuba", señaló.
Asimismo, denunció que esta medida "obstaculizará aún más" el funcionamiento de la economía nacional que ya enfrenta, desde el pasado 29 de enero de 2026, los "efectos nefastos" del bloqueo petrolero impuesto por Washington que paralizó las importaciones de combustibles al país.
La Cancillería cubana acusa a EE.UU. de actuar como "gendarme mundial y en franca violación del Derecho Internacional y las normas elementales del libre comercio de bienes y servicios", y de atacar de manera "explícita, descarnada y directa la facultad soberana de todos los Estados que tienen o deseen mantener relaciones económicas, comerciales y financieras con Cuba".
También, culpa a las más altas autoridades estadounidenses y en particular al Secretario de Estado, Marco Rubio, de tratar de "imponer a la comunidad internacional, por la vía del chantaje y la intimidación, que se someta y acate el bloqueo".
"Denunciamos el carácter criminal de estas medidas de agresión dirigidas a rendir por hambre y desesperación a toda la población cubana y a tratar de generar una catástrofe social, económico y político a escala nacional", añade.
Además, insiste en que la intención de EE.UU es "construir un escenario de crisis humanitaria para justificar acciones más peligrosas, incluida una agresión militar contra Cuba".
Este jueves, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, calificó de "cínicas, hipócritas y mendaces" las declaraciones del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, según las cuales, Washington estaría dispuesto a dar más ayuda humanitaria a la isla.
En un mensaje en las redes sociales afirmó que "la agresión de EE.UU. contra Cuba es un castigo colectivo de naturaleza genocida que condena a la nación entera y la utiliza como rehén con fines de dominación".
Desde enero pasado, EE.UU. presiona al Gobierno de la isla para que introduzca reformas económicas y políticas. Como parte de esa escalada impuso un bloqueo petrolero que ha agudizado notablemente la crisis estructural que ya arrastraba el país.
La presión se intensificó en la última semana con Washington advirtiendo que no tolerará bases militares o de inteligencia de "adversarios" (China) en la isla, mientras La Habana denuncia estos argumentos como "pretextos falaces" para tratar de justificar una posible intervención.
