En un comunicado, la empresa indicó que en esta ronda ha recibido financiación principalmente del fondo Coatue, seguido por Sequoia Capital, Andreessen Horowitz, IVP, Paradigm, Morgan Stanley y ARK Invest.
Kalshi se proclamó "líder clara" en el negocio de los mercados de predicciones, señalando que concentra "el 90 % de la actividad de los mercados de predicciones en EE.UU. así como la mayoría del volumen global", y consideró clave la creciente demanda institucional.
Según sus cálculos, en los últimos seis meses el volumen de operaciones ('trading') anualizado se ha más que triplicado, pasando de 52.000 millones a 178.000 millones. En ese mismo periodo, el volumen de ‘trading’ institucional se ha incrementado un 800 %.
"Este crecimiento refleja un cambio más amplio: los mercados de predicciones están avanzando más allá de la adopción temprana. Las instituciones miran cada vez más los contratos de acontecimientos para gestionar los riesgos del mundo real y acceder a los indicios de efectos futuros, continuos y basados en el mercado", indicó.
Las plataformas como Kalshi o su rival Polymarket permiten a los clientes comprar y vender 'contratos' ligados al resultado de acontecimientos futuros políticos, deportivos o culturales, sobre una amplia gama de situaciones, desde eventos como la Met Gala hasta operaciones militares de EE.UU.
Kalshi afirmó que usará su nuevo capital para expandir la adopción de su negocio entre fondos de riesgo, gestores de activos, firmas de 'trading' y empresas de seguros, y seguirá ampliando su oferta de productos, incluyendo algunos "a medida" para la demanda institucional.
El consejero delegado y cofundador de la empresa, Tarek Mansour, comparó el rápido crecimiento de los mercados de predicciones con el de la inteligencia artificial (IA) y sugirió que los contratos de acontecimientos pueden alcanzar un valor de un billón de dólares.
El crecimiento de estas plataformas es paralelo al escrutinio regulador, y recientemente se dio el primer caso de 'insider trading' en este tipo de contratos, con un soldado estadounidense implicado en la captura del presidente venezolano depuesto, Nicolás Maduro, que ganó dinero haciendo apuestas en Polymarket.
