Este avance marginal supone una fuerte desaceleración frente al crecimiento de enero, cuando la producción industrial brasileña creció un 1,8 % con respecto a diciembre; y de febrero, que acumuló una subida del 0,9 %.
En la comparación interanual, la producción se expandió un 4,3 %, según los datos del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).
Las actividades que más crecieron en marzo respecto a febrero fueron los productos químicos (4 %) y los derivados del petróleo y biocombustibles (2,2 %), siendo en este último caso su cuarto mes consecutivo al alza, con una subida total del 11,5 % en el período.
Por el contrario, retrocedieron el sector de la maquinaria y los materiales electrónicos (-3,9 %) y las bebidas (-2,9 %) esta última interrumpiendo una senda positiva de tres meses consecutivos de crecimiento en los que acumuló una subida del 8,5 %.
También cayó la producción del sector de muebles (-6 %), los productos derivados de la madera (-4,4 %) y la confección de vestimenta (-4,1 %).
El menor ritmo de la producción industrial pesó en la desaceleración sufrida por la economía brasileña en 2025, cuando el Producto Interno Bruto (PIB) del país se expandió un 2,3 %, por debajo del 3,4 % registrado en 2024.
El Gobierno y el sector privado atribuyen la desaceleración del sector a la alta tasa de interés, ubicada en un 14,5 % después de que el Banco Central aprobase recientemente un segundo recorte consecutivo de 0,25 puntos porcentuales.
Para este año, las proyecciones del banco central estiman que el crecimiento se seguirá desacelerando, hasta llegar al 1,6 %.
