"Habrá un Tribunal Supremo Electoral que estará formado por cinco magistrados, quienes durarán seis años en sus funciones y serán elegidos por la Asamblea Legislativa. Tres de ellos serán elegidos de un proceso general y público que la comisión respectiva realice", dice la nueva redacción.
Esta enmienda, ratificada con 57 votos de los 60 diputados, modifica el artículo 208 de la Constitución que hasta antes de ser reformado establecía que tres de los cinco magistrados del TSE eran escogidos de entre las ternas que presentaban los tres partidos que obtuvieron el mayor número de votos en las elecciones presidenciales.
Estas ternas eran presentadas una por el partido ganador de las elecciones presidenciales y dos por los partidos que quedaban en el segundo y tercer lugar, generalmente de la oposición.
La nueva redacción también establece que la convocatoria para elegir a los tres magistrados, que antes le correspondían a los partidos, será pública y que una comisión de diputados escogerá y propondrá al pleno a los candidatos para su votación "sin ningún tipo de cuota partidaria" y basándose en la "meritocracia".
Añade que "los magistrados del TSE deben cumplir los mismos requisitos que se piden a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia y no tener ninguna afiliación partidista".
Tras esta reforma, a los partidos de oposición únicamente les quedaría representación, si no obtienen diputaciones en las elecciones de 2027, en los consejos municipales, con algunos regidores.
No es la primera vez que el Gobierno de Bukele o su partido impulsa reformas en materia electoral antes de celebrarse unos comicios, con los próximos previstos para febrero de 2027.
En 2023, meses antes de las elecciones generales de 2024, se redujo el número de diputados de 84 a 60 y se modificó la fórmula para repartir los votos y asignar los escaños, entre otras medidas.
