Su defensa, ejercida por la organización israelí Adalah, señaló que pudo entrevistarse hoy con el activista, que continúa sin ingerir agua desde la mañana del miércoles, una medida que se suma a la huelga de hambre que inició el pasado 30 de abril junto al activista brasileño Thiago Ávila, también detenido.
El equipo legal no quiso ofrecer detalles sobre el estado de salud de Abukeshek, si bien indicó que está "muy cansado".
El activista compareció ayer, miércoles, junto a Ávila ante un tribunal de la ciudad israelí de Bersheeba, en una vista en la que se rechazó el recurso contra la prórroga de su detención.
En esa audiencia comunicó que había decidido dejar de beber agua, intensificando así su protesta.
Los dos activistas, los únicos conducidos a Israel de los 175 que fueron capturados por el Ejército israelí en aguas internacionales (el resto fueron desembarcados en las costas griegas), se enfrentan a una investigación de los servicios de inteligencia internos israelíes (Shin Bet) sobre varios delitos, algunos de terrorismo.
Se trata de la primera vez que delitos penales se imputan a detenidos de una flotilla rumbo a la Franja de Gaza, que hasta el momento solo se habían enfrentado a procedimientos administrativos de expulsión del territorio israelí.
Tras el rechazo de este miércoles del recurso de apelación, tendrán que volver a comparecer este próximo domingo, 10 de mayo, ante un juez de la localidad costera de Ashkelón, donde permanecen detenidos, que decidirá si volver a prorrogar su detención o dejarlos en libertad.
