El suceso ocurrió a última hora del jueves en las colinas de Rumos, a unos 400 kilómetros de Nairobi, mientras decenas de mineros trabajaban en el interior del yacimiento informal, que cedió de forma repentina dejando a un número indeterminado de personas atrapadas bajo tierra.
El jefe administrativo de la zona y responsable de coordinar la seguridad, Isaac Lomwai, confirmó a medios locales la recuperación de 15 cadáveres hasta el momento.
“Continuamos con las operaciones de rescate. Una piedra cayó sobre la sección en la que trabajaban antes de que la mina colapsara, dejándolos atrapados”, explicó.
Por su parte, la Cruz Roja de Kenia advirtió de que la cifra de víctimas mortales podría aumentar en las próximas horas.
“Todavía se escuchan sonidos provenientes del lugar del derrumbe, lo que hace temer que haya más personas atrapadas bajo los escombros”, señaló la organización en un comunicado.
Los equipos de emergencia, voluntarios y residentes locales trabajan contra reloj para retirar la tierra y las rocas, aunque las autoridades advirtieron de que el terreno sigue siendo muy inestable, una situación agravada por las intensas lluvias que azotan la región.
