Bruselas flexibiliza normas para evitar cancelaciones de vuelos por falta de queroseno

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Bruselas, 8 may (EFE).- La Comisión Europea adoptó este viernes orientaciones excepcionales para flexibilizar temporalmente algunas normas del sector aéreo con el objetivo de evitar cancelaciones de vuelos y cierres de rutas ante el riesgo de perturbaciones en el suministro de queroseno por la crisis en Oriente Medio.

"Las directrices se centran en la aviación y abordan en particular las consecuencias de una posible escasez de queroseno si el conflicto continúa", dijo en rueda de prensa la portavoz de Energía de la Comisión Europea, Anna-Kaisa Itkonen.

Las medidas afectan, entre otros aspectos, a las obligaciones de repostaje de las aerolíneas y al uso de franjas horarias aeroportuarias. También aclaran cuándo tienen derecho a compensación los pasajeros y subrayan que no se pueden encarecer retrospectivamente los billetes ya vendidos con el argumento de que el alto precio del queroseno.

El doble bloqueo del estrecho de Ormuz por parte de Irán y de Estados Unidos ha impactado severamente el comercio de queroseno, ya que el 40 % del volumen global de ese derivado del petróleo que se utiliza como combustible para la aviación atraviesa ese paso.

Varias compañías aéreas europeas han suspendido algunos vuelos porque dejaron de ser rentables ante el encarecimiento del combustible, mientras que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) advirtió hace semanas de que la Unión Europea podría afrontar problemas de abastecimiento, y no solo de precios, hacia la última semana de mayo si el conflicto se prolongaba.

Y ante la perspectiva de que la penuria de queroseno por la guerra afecte a las operaciones de las aerolíneas europeas, Bruselas ha publicado directrices y clarificaciones que espera ayuden al sector turístico y, en particular, a la aviación.

Bruselas permitirá, en determinados casos, excepciones a la norma europea que obliga a las compañías a repostar al menos el 90 % del combustible necesario en los aeropuertos comunitarios, cuando las reglas de seguridad exijan cargar combustible adicional en origen por temor a que no haya suficiente queroseno disponible en destino.

 Además, las aerolíneas podrán quedar exentas de las obligaciones habituales de uso de "slots" o permisos para aterrizar y despegar si los problemas de suministro impiden operar con normalidad determinados vuelos.

Las aerolíneas en Europa normalmente deben usar el 80 % de sus "slots" para conservarlos al año siguiente, de forma que si una compañía cancelara muchos de esos permisos en buen horario porque el queroseno es demasiado caro, podría perder esas ventanas de negocio en el siguiente ejercicio.

La Comisión Europea también animó a los Estados miembros a utilizar plenamente las cláusulas previstas en los contratos de rutas de servicio público cuando las aerolíneas afronten escasez de combustible o precios excepcionalmente elevados que hagan inviables las operaciones a las tarifas reguladas.

Asimismo, Bruselas aprobó un marco temporal de ayudas de Estado para apoyar no solo a la aviación, sino también al transporte por carretera, ferroviario, marítimo y fluvial afectados por el fuerte aumento de los costes del diésel.

En paralelo, la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) publicó un boletín técnico para informar a las aerolíneas y a los operadores de suministro sobre el uso seguro en Europa del combustible de aviación Jet A que se utiliza en Estados Unidos, y que es ligeramanete distinto al Jet A-1 que se emplea en Europa.

Las directrices también recuerdan que los pasajeros afectados por cancelaciones siguen teniendo derecho a reembolso, transporte alternativo, asistencia y, en determinados casos, compensación económica.

La Comisión precisó que las compañías aéreas solo podrán quedar exentas de pagar indemnizaciones si demuestran que la cancelación se debió a circunstancias extraordinarias, como una escasez local de combustible.

Sin embargo, Bruselas dejó claro que el simple encarecimiento del queroseno no constituye por sí mismo una circunstancia extraordinaria que permita evitar el pago de compensaciones.

"Precios altos, no; falta de combustible, sí", resumió la portavoz.

Además, el Ejecutivo comunitario subrayó que las aerolíneas no podrán imponer recargos retroactivos por combustible a billetes ya vendidos, puesto que la normativa europea obliga a mostrar desde el inicio el precio final completo del viaje.

La portavoz comunitaria explicó que las directrices "no aportan nada nuevo" sino que explican "cómo interpretar las reglas en esta sutación".

Según la normativa comunitaria, cualquiera que venda billetes de avión siempre "tiene que mostrar el precio final que pagará el pasajero".

"Esto incluye todos los impuestos, cargas y tarifas previsibles y inevitables", dijo Itkonen, quien añadió que "en este momento, los altos precios del queroseno son completamente predecibles" por lo que "las aerolíneas pueden ajustar sus tarifas a la situación, pero añadir un sobreprecio por combustible una vez que se haya comprado el billete, no se puede justificar".  EFE