"Me sentí conmovida por el gesto del presidente Sánchez, me emocionó porque es algo que mi propio Estado (Italia) no ha hecho", dijo Albanese en una rueda de prensa en el Museu d'Art Contemporani de Barcelona (MACBA) en el marco de su visita a España.
Sobre España, la relatora dijo que supone un "consuelo" por su posición ante este conflicto y porque "da esperanza a millones de europeos y europeas".
"Las autoridades italianas no han pronunciado una palabra en apoyo a mi trabajo", criticó la jurista italiana, antes de presentar el documental 'Disunited Nations' y su libro 'Cuando el mundo duerme'.
Albanese destacó que el gesto de Sánchez "no es algo simbólico, sino el inicio de algo", y argumentó que, si al menos la mitad de los líderes europeos hicieran lo que hizo él, "la situación sería distinta".
En este sentido, señaló que actualmente hay dos posiciones alrededor del conflicto entre Israel y Palestina: "Están quienes quieren que el genocidio pare, como España, y los que no quieren que pare, como mi país y muchos otros de Occidente, que no quieren actuar contra el genocidio".
Además de criticar que todavía no se haya roto el acuerdo comercial entre la Unión Europa e Israel -"este acuerdo tiene una cláusula que dice que es válido siempre que no se cometan crímenes contra la humanidad"-, Albanese volvió a mostrarse preocupada por los dos tripulantes de la Global Sumud Flotilla capturados por Israel cerca de las costas griegas.
"Estoy muy preocupada por mis camaradas Saif (Abukeshek) y Thiago (Ávila), así como por los más de 9.000 palestinos en las cárceles israelíes", subrayó Albanese, quien calificó de extremadamente problemático" que el Ejército israelí los haya "secuestrado".
Fue el pasado 30 de abril cuando el Ejército de Israel capturó en aguas internacionales a 175 activistas de la Global Sumud Flotilla que se dirigían hacia la Franja de Gaza, y posteriormente trasladó a Israel al palestino-español Saif Abukeshek, residente en Barcelona, y al brasileño Thiago Ávila, donde permanecen encarcelados.
Ambos están desde entonces en huelga de hambre (este miércoles Abukeshek inició también una huelga de sed), y se enfrentan a una investigación de los servicios de inteligencia internos israelíes (Shin Bet) sobre varios delitos, algunos de terrorismo.
Es la primera vez que se imputan delitos penales a detenidos de una flotilla rumbo a la Franja de Gaza, que hasta el momento solo se habían enfrentado a procedimientos administrativos de expulsión del territorio israelí.
