Determinados lotes de estos productos, medios de contraste yodados usados por vía intrevenosa para facilitar la observación en escáneres, radiografías vasculares y otros procedimientos diagnósticos, presentan partículas metálicas adheridas o incrustadas en la superficie interna de los recipientes, y en al menos un caso se encontraron flotando en el producto, indicó la alerta de OMS.
Si partículas sólidas entran accidentalmente en el torrente sanguíneo y obstruyen pequeños vasos, pueden producir síntomas como dificultades respiratorias, embolias pulmonares, ictus, reacciones inflamatorias, daños orgánicos o, en casos graves, fallos multiorgánicos o muerte, indicó la agencia sanitaria de la ONU.
La OMS aclaró que los productos potencialmente afectados son sólo algunos presentados en envases de propileno (un tipo de plástico) de 100 mililitros, y no otros que la misma fabricante, GE HealthCare Ireland Limited, comercializa en recipientes de vidrio.
Estos productos se distribuyen principalmente en hospitales, especialmente instalaciones de radiología, cardiología y cirugía vascular.
La alerta pide a estos centros sanitarios y las autoridades regulatorias nacionales que rastreen la posible presencia de estos productos contaminados.
También recomienda a los pacientes que notifiquen posibles efectos secundarios o adversos después de la utilización de estos productos.
Es la segunda alerta sanitaria por productos médicos que publica la OMS en lo que va de año.
