UE condena el ataque del Polisario en el Sáhara Occidental y aboga por la negociación

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Rabat, 8 may (EFE).- El embajador de la Unión Europea (EU) en Marruecos, Dimiter Tzantchev, condenó este viernes el reciente ataque, reivindicado por el Frente Polisario, en Esmara, en el Sáhara Occidental, y llamó a la negociación en lugar de la escalada.

En un mensaje difundido en la red social X, Tzantchev instó a tomar como base el plan de autonomía de Marruecos, en línea con la última Resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad de la ONU, para lograr "una solución justa, duradera y mutuamente aceptable, conforme a la Carta de la ONU".

El diplomático europeo subrayó que "ahora no es el momento para la escalada, sino para la negociación", en referencia al incidente en la ciudad saharaui.

Al menos tres proyectiles impactaron el pasado martes en las afueras de la ciudad de Esmara, situada en el norte del territorio del Sáhara Occidental, sin causar daños humanos o materiales.

El Polisario reivindicó estos ataques que dijo que fueron llevados a cabo por "unidades del Ejército Popular de Liberación Saharaui" contra "las bases de retaguardia del ejército de ocupación en el sector de Esmara".

Las misiones de Estados Unidos y de Francia ante Naciones Unidas (USUN) condenaron también los ataques del Polisario, y coincidieron en el que esa violencia amenaza la estabilidad regional y los avances logrados hacia la paz.

Desde la ruptura del alto el fuego de 1991 por parte del Polisario en 2020, se han registrado ataques esporádicos en la llamada "zona colchón" del Sáhara Occidental, que abarca varios kilómetros a ambos lados de la frontera de este territorio con Argelia y Mauritania, en lo que ha sido calificado como hostilidades de baja intensidad.

El conflicto experimentó un nuevo giro el pasado octubre con la última resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, que refuerza la propuesta marroquí de autonomía como base "más viable" para una solución política en un contexto en el que la iniciativa de Rabat ha venido recabando un creciente apoyo internacional, incluido el respaldo de EE.UU, Reino Unido y Francia, así como de la Unión Europea.

Washington ha asumido un papel activo en los últimos meses e impulsado dos rondas de negociaciones, de carácter confidencial, con las partes implicadas (Marruecos, Argelia, el Frente Polisario y Mauritania) para avanzar hacia un acuerdo.