Los bombardeos ocurrieron este viernes cerca del mercado de Mushaki, en el territorio de Masisi, en la provincia de Kivu del Norte, detalló a EFE por teléfono el presidente de la sociedad civil de Masisi, Voltaire Sadiki, que ya no reside en la zona porque huyó de los combates, pero está en contacto con la comunidad local.
"Los fragmentos de estas bombas causaron daños entre los civiles. Diez habrían muerto y hay heridos entre las personas que estaban en el mercado, ubicado al lado del puesto de control" bombardeado, explicó Sadiki.
El presidente de la sociedad civil atribuyó los ataques a las Fuerzas Armadas de la RDC (FARDC), "que lanzaron estos drones contra los rebeldes y, desgraciadamente, algunos civiles fueron alcanzados, con un recuento todavía provisional".
La cifra confirmada por la sociedad civil está por debajo de los "más de 30 muertos" que citó este sábado en la red social X Corneille Nangaa, coordinador político de la Alianza del Río Congo/Movimiento 23 de Marzo (AFC/M23), coalición liderada por el M23, que cuenta con el apoyo de la vecina Ruanda.
Nangaa exigió una "condena clara y una identificación sin ambigüedades del responsable", en referencia al Gobierno congoleño, al que acusó de actuar con una "impunidad absoluta" y "violar todos los acuerdos de paz sin rendir cuentas".
Este viernes, el portavoz del M23, Lawrence Kanyuka, había cifrado inicialmente en 20 civiles muertos y más de 57 heridos las víctimas del ataque.
Contactado por EFE, el portavoz de las FARDC, Mack Hazukay, afirmó no estar al tanto de estos hechos. "No tenemos esta información. Lo investigaremos", zanjó.
La Oficina para Asuntos Africanos del Departamento de Estado estadounidense condenó el bombardeo, sin nombrar a los responsables, y subrayó en X que "todas las partes deben actuar con la máxima moderación, cumplir sus compromisos de alto el fuego, proteger a los civiles y comprometerse con el diálogo y la desescalada".
Por su lado, la misión de paz de las Naciones Unidas en la RDC (MONUSCO) expresó este sábado en un comunicado su "gran preocupación" por los bombardeos reportados en Mushaki y Kilolirwe.
Numerosos vídeos y fotografías difundidos en redes sociales que EFE no pudo verificar mostraban a decenas de personas heridas siendo atendidas en centros médicos.
El conflicto del este congoleño se agravó a finales de enero de 2025, cuando el M23 tomó el control de Goma, capital de Kivu del Norte, y semanas después, de Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur, tras combates con el Ejército congoleño.
Ambas provincias son ricas en minerales como el coltán, fundamentales para la industria tecnológica en la fabricación de teléfonos móviles.
Desde que los presidentes congoleño, Félix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, firmaron el pasado 4 de diciembre en Washington un acuerdo de paz en presencia de su homólogo estadounidense, Donald Trump, ambas partes se han acusado mutuamente de violar el pacto.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de la MONUSCO.
