El cajón, cubierto con la bandera de Colombia y cargado por soldados del Batallón Guardia Presidencial, entró por la puerta principal del palacio, situado frente al Teatro Colón, en el centro de la capital colombiana.
El Palacio de San Carlos, que fue sede del Ejecutivo colombiano hasta 1980, cuando se trasladó a la Casa de Nariño, está vinculado a la familia del político fallecido ya que su abuelo, el liberal Carlos Lleras Restrepo, gobernó desde allí cuando fue presidente entre 1966 y 1970.
Por esa razón, Vargas Lleras, nacido el 19 de febrero de 1962, pasó parte de su infancia en ese palacio, al lado de su abuelo, de quien heredó el gusto por la política, y quien tras su fallecimiento en 1994 fue velado en el mismo recinto.
Vargas Lleras, abogado y figura prominente de la derecha colombiana, tuvo una dilatada carrera en la que fue concejal, senador, ministro y, para finalizar, vicepresidente entre 2014 y 2017, en el segundo mandato de Juan Manuel Santos (2014-2018).
En dos ocasiones fue candidato presidencial, en 2010 y 2018, pero salió derrotado a pesar de pertenecer a una de las dinastías políticas del país.
El féretro permanecerá expuesto en el palacio desde la tarde de este sábado y durante todo el domingo para recibir la despedida de sus seguidores y de la clase política colombiana, que hizo una inusual pausa en sus diferencias en plena campaña para las elecciones presidenciales del 31 de mayo para elogiarlo.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, situado en las antípodas políticas de Vargas Lleras, reconoció el viernes, al dar la noticia de su fallecimiento, que "tanto en el Senado como en campaña se comportó como un gladiador" y lamentó "que su seriedad en el debate desaparezca".
"Es un día triste para Colombia. Con la partida de Germán Vargas Lleras se va un líder político excepcional", manifestó hoy el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, quien recordó que el político comenzó su carrera en el Nuevo Liberalismo, partido fundado por su padre, Luis Carlos Galán, asesinado en agosto de 1989 cuando era el favorito para ganar la Presidencia en las elecciones de 1990.
La Corte Suprema de Justicia, por su parte, lo recordó como un "destacado líder político y servidor público, cuya larga trayectoria estuvo marcada por el compromiso con el Estado, el fortalecimiento de las instituciones democráticas y el desarrollo de la infraestructura nacional".
El alto tribunal destacó que en su vida pública "trabajó para erradicar la violencia en el país, de la que también fue víctima".
Por su oposición a las FARC, Vargas Lleras fue blanco de dos atentados terroristas, uno de ellos el 13 de diciembre de 2002 con un libro-bomba que le amputó tres dedos de su mano izquierda, y otro el 10 de octubre de 2005 con un coche-bomba del que salió ileso aunque la explosión dejó nueve heridos.
Uno de los antiguos jefes de las FARC, el hoy senador Julián Gallo, que en su época de guerrillero era conocido como 'Carlos Antonio Lozada', también le dedicó unas palabras.
"Tuve la oportunidad de reunirme personalmente con el exvicepresidente Germán Vargas Lleras y pedirle que nos perdonara por los atentados de que fue víctima por parte de las extintas FARC; fue una conversación franca y respetuosa en la que mostró su gallardía, al expresar sin vacilación que no guardaba rencor por esos hechos del conflicto", manifestó Gallo en X.
