El líder de la etnia kayapó, uno de los principales voceros de los pueblos indígenas de Brasil en el mundo, abandonó este mismo sábado el Hospital Dois Pinheiros de la ciudad de Sinop en el que estaba ingresado desde el martes, y fue trasladado al vecino municipio de Peixoto de Azevedo, en el estado amazónico de Mato Grosso (oeste) y donde reside actualmente.
"Él ya se encuentra bien, pero los médicos le recomendaron reposo por varios días", afirmó a EFE un vocero del Instituto Raoni.
Raoni, que tuvo un importante papel para el reconocimiento de los derechos indígenas en la Constitución de 1988, fue hospitalizado el martes en Peixoto de Azevedo tras quejarse de fuertes dolores abdominales y trasladado ese mismo día a Sinop debido a sus antecedentes de salud.
Los médicos le diagnosticaron una hernia diafragmática traumática crónica, de la que fue tratado con éxito, y descartaron cualquier problema cardíaco, que era la principal preocupación debido a su avanzada edad, a las diferentes enfermedades que padece, principalmente pulmonares y cardíacas, y a que usa marcapasos.
El líder indígena estuvo hospitalizado dos semanas en agosto de 2020 por una inflamación cardiaca causada por la covid-19 y ese mismo año volvió al hospital por una infección intestinal producida por una hemorragia.
En septiembre de 2022 fue sometido a una cirugía en la que se el implantó el marcapasos tras sufrir una arritmia cardiaca.
El cacique Raoni ha abanderado desde hace décadas la lucha por la defensa de los recursos naturales de la Amazonía y su labor ha sido reconocida por diferentes autoridades internacionales, principalmente europeas, y por la propia ONU.
Su lucha ganó repercusión internacional en 1977 tras la exhibición en el Festival de Cannes de un documental sobre su vida y su fama aumentó aún más en 1989 cuando visitó 17 países acompañando una gira internacional del músico inglés Sting.
En 2019, el entonces presidente brasileño, el ultraderechista Jair Bolsonaro, partidario de explotar los recursos del mayor bosque tropical del planeta, le acusó ante la Asamblea General de las Naciones Unidas de ser "usado por potencias extranjeras" que pretenden apoderarse de la Amazonía.
Pero en enero de 2023 el actual presidente brasileño, el progresista Luiz Inácio Lula da Silva, lo convirtió en uno de los principales invitados a su investidura.
