“Tan pronto como se publicaron estas noticias, los equipos especializados de salud, seguridad y medio ambiente, así como del departamento químico y laboratorio, monitorearon toda la zona, pero no se encontró ni el más mínimo caso (de fuga)”, aseguró el director ejecutivo de la Compañía de Terminales Petroleras de Irán, Abás Asadruz, según informó el diario Jamaran.
El funcionario afirmó que las inspecciones realizadas no hallaron indicios de filtraciones en tanques de almacenamiento, oleoductos, instalaciones de carga ni en petroleros que operan cerca de la isla de Jarg, situada en las cercanías del estrecho de Ormuz.
Asimismo, indicó que el Centro de Ayuda Mutua para Emergencias Marinas (MEMAC, por sus siglas en inglés), organismo regional encargado de monitorear la contaminación marítima, tampoco ha reportado señales de vertidos en esa área.
Según imágenes captadas por los satélites europeos Sentinel-1, Sentinel-2 y Sentinel-3 del programa Copérnico entre el 6 y el 8 de mayo, una extensa mancha de petróleo de aproximadamente 45 kilómetros cuadrados rodea la isla iraní.
El supuesto derrame se produce mientras la Armada de Estados Unidos mantiene un estricto bloqueo naval sobre los puertos iraníes, impidiendo la entrada y salida de petroleros.
La isla de Jarg, por donde pasa el 90 % de las exportaciones petroleras de Irán, fue atacada en dos ocasiones durante la guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel.
En esta isla se localiza una terminal petrolera con dos muelles principales y capacidad para cargar hasta siete millones de barriles por día, el equivalente a diez superpetroleros, aunque a máximo rendimiento podría alcanzar entre 8 y 10 millones de barriles diarios.
