El Departamento del Tesoro informó en un comunicado de que las sanciones, adoptadas a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), apuntan a una red de empresas pantalla que, según Washington, ayuda a "canalizar los ingresos de la venta de crudo hacia el régimen iraní".
Según la Administración estadounidense, estos fondos son utilizados por Irán para financiar programas de armamento, apoyar a grupos considerados terroristas y sostener estructuras de seguridad internas.
"Mientras las fuerzas militares de Irán intentan desesperadamente reagruparse, el Tesoro continuará privando al régimen iraní de los recursos que utiliza para sus programas armamentísticos, sus aliados terroristas y sus ambiciones nucleares", afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Entre los sancionados figuran tres altos responsables vinculados a una sede petrolera de la Guardia Revolucionaria, así como varias compañías con sede en Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán que, según el Tesoro, participaron en operaciones de compraventa y transporte de crudo por valor de decenas de millones de dólares.
El departamento señaló que estas empresas utilizaron buques previamente sancionados y estructuras financieras opacas para eludir las restricciones internacionales, en particular mediante redes en Asia y Medio Oriente.
Estas sanciones se producen un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, tachara de "totalmente inaceptable" la respuesta de Irán a su propuesta para acabar con el conflicto iniciado el pasado 28 de febrero por EE.UU. e Israel.
Trump también advirtió este lunes de que el alto el fuego con Teherán, vigente desde el 8 de abril, es "increíblemente frágil".
