"La reciente secuenciación genética del virus sugiere firmemente que las muestras confirmadas del pasajero evaluado están vinculadas a la misma fuente original de la infección. La información genómica indica también que el virus implicado en el brote es similar a los virus Andes que ya se sabe que circulan en Sudamérica y no es una nueva variante", informó este organismo de referencia de la Unión Europea (UE) en un comunicado.
El ECDC resaltó que "actualmente no hay evidencia de que esta variante se transmita más fácilmente o cause una enfermedad más grave que otros virus de la variante Andes".
Este organismo con sede en Estocolmo reiteró su recomendación de que los pasajeros y la tripulación que tengan síntomas sean sometidos a aislamiento médico inmediato, mientras que quienes no los tengan sean puestos en cuarentena de hasta seis semanas.
"Debido a las incertidumbres que existen y el largo período de incubación, es posible que podamos ver más casos en pasajeros y tripulación en las próximas semanas. De ahí que el enfoque precavido del ECDC desde el comienzo haya sido muy importante", señaló la directora de este centro, Pamela Rendi-Wagner.
El ECDC recordó que sigue trabajando de forma estrecha con los Estados miembros, la Comisión Europea, la Organización Mundial de la Salud (OMS) y otros socios para dar una respuesta coordinada y compartir información.
El barco MV Hondius partió el pasado 1 de abril desde la terminal portuaria de Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina, con destino a Cabo Verde y durante la travesía se produjo un brote de hantavirus, que ha causado, hasta el momento, la muerte de tres personas.
El crucero lleva días fondeado en la entrada del puerto de Granadilla de Abona, en la isla atlántica española de Tenerife, mientras sus ocupantes están siendo repatriados a sus respectivos países.
