El ministro polaco de Justicia, Waldemar Żurek, calificó este lunes en declaraciones a la cadena PolSat News de "huida vergonzosa" el viaje del exministro y anunció que en las próximas horas solicitará a Washington la extradición de Ziobro.
Żurek, que ostenta también el cargo de Fiscal General de Polonia, aseguró que pedirá explicaciones tanto a Estados Unidos como a Hungría sobre las bases legales que permitieron al exministro fugitivo viajar y entrar en territorio estadounidense sin un pasaporte polaco válido, ya que ese documento le fue retirado a Ziobro hace meses.
Según el ministro de Justicia, Ziobro pudo haber hecho uso de un "pasaporte de Ginebra" (documento para refugiados) otorgado por el anterior gobierno húngaro y de un posible visado facilitado personalmente por el presidente estadounidense, Donald Trump.
Por su parte, Ziobro, que confirmó que se encuentra en EE.UU. mediante mensajes en redes sociales y que concedió una entrevista anoche a TV Republika, una televisión polaca afín al anterior Gobierno, anunció que trabajará como comentarista político para dicho medio desde el extranjero.
Ziobro defendió la legalidad de su viaje y aseguró que posee "documentos internacionales" vinculados a su estatus de asilado y que gracias a ellos pudo viajar "sin problemas" para "disfrutar de la libertad estadounidense".
Ziobro, figura clave del anterior Gobierno ultraconservador del partido PiS (2015-2023), se enfrenta a cargos por supuestamente "dirigir una organización criminal" y malversar fondos públicos para adquirir el software espía Pegasus.
Tras perder su inmunidad a finales de 2025, huyó a Budapest, donde el gobierno de Viktor Orbán le brindó protección internacional.
Sin embargo, la reciente toma de posesión de Péter Magyar como primer ministro de Hungría -quien prometió extraditarlo en su primer día de mandato- precipitó su salida hacia Estados Unidos.
Ziobro, que acusa al actual Gobierno polaco de querer ejecutar una "venganza política" contra él, dijo que solo regresará a su país "cuando se restablezca el Estado de derecho", ya que, según él, "un juicio justo es imposible bajo la administración actual".
