"Debemos reducir nuestro consumo de gasolina y diésel (...), viajaremos en metro siempre que haya metro. Si es absolutamente necesario ir en coche, intentemos llenar el coche y recoger también a otras personas. Si necesitamos enviar mercancías, deberíamos intentar enviarlas por ferrocarril", urgió Modi durante un discurso el domingo.
Pese a que el petróleo ha superado la barrera de los 100 dólares por barril debido al cierre intermitente del estrecho de Ormuz, la India ha evitado hasta ahora trasladar el coste total del alza a las tarifas de consumo. Sin embargo, medios locales prevén que el Gobierno decretará un incremento de precios en los próximos días para frenar las millonarias pérdidas acumuladas por las comercializadoras estatales de combustible.
El cierre intermitente del estrecho de Ormuz, una arteria fundamental para el comercio energético mundial, también ha creado presiones sobre el abastecimiento de fertilizantes y gas en la India. Ante esto, Modi pidió a lo agricultores cortar el uso de fertilizantes para que el campo no dependa de las importaciones, y para preservar las reservas en moneda extranjera.
“Lo mismo ocurre con el aceite comestible. Tenemos que gastar divisas en su importación. Si cada hogar reduce el consumo de aceite comestible, será una gran contribución al patriotismo", declaró el primer ministro.
Tras más de dos meses desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, países vecinos como Nepal, Bangladés y Pakistán ya han aplicado alzas drásticas en sus tarifas, dejando a la India como una de las últimas grandes economías de la región en aplicar medidas de racionamiento indirecto para evitar el colapso de sus balanza de pagos.
