"En primer lugar, si le concedemos a Rusia el derecho a nombrar a un negociador en nuestro nombre, eso no sería muy sensato", declaró Kallas ante la prensa a su llegada a un Consejo de ministros comunitarios de Exteriores.
En segundo lugar, señaló que "Gerhard Schroeder ha ejercido como lobista de alto nivel para empresas estatales rusas".
"Por lo tanto, queda claro por qué (el presidente ruso, Vladímir) Putin quiere que sea él quien ocupe ese puesto, de modo que, en realidad, estaría sentado a ambos lados de la mesa", continuó.
A su llegada al Consejo, el ministro ucraniano de Exteriores, Andrí Sibiga, quien participa como invitado en la reunión, animó a la Unión Europea a "jugar un nuevo papel" en unas potenciales conversaciones de paz "complementarias" a los esfuerzos ya en marcha en los que, dijo, es necesario "el liderazgo de Estados Unidos".
"Intentamos usar cualquier oportunidad para acercarnos a la paz (...). Europa puede jugar un nuevo papel, hablaré de esta vía con mis colegas. No hablamos de conversaciones de paz alternativas (...) sino complementarias", apuntó.
Kallas también indicó que "el alto el fuego que Putin quería no era más que una maniobra cínica para proteger" el desfile de la Victoria en la plaza Roja, que tuvo lugar el pasado sábado, mientras "en realidad seguía atacando a civiles en Ucrania".
La alta representante comunitaria confió en que los ministros acuerden hoy sancionar a personas responsables de haber secuestrado a niños ucranianos al inicio de la guerra para deportarlos a Rusia.
Por su parte la ministra sueca, Maria Stenergard, afirmó que "a Putin todavía no le interesan de verdad unas negociaciones de paz auténticas", por lo que abogó por "ejercer más presión sobre Rusia para que cambie de estrategia y se interese por ellas".
El titular lituano, Kestutis Budrys, indicó que "una vez más hemos visto que Rusia se burla de cualquier propuesta destinada a lograr un alto el fuego y alcanzar la paz", e instó a "seguir ejerciendo presión sobre Rusia".
Sobre posibles negociaciones con Rusia, Budrys dijo que "no se trata de los apellidos, ni tampoco de elegir a alguien. Se trata de nuestras bazas desde el lado europeo" y ponerse de acuerdo sobre las exigencias a Moscú.
Por lo que respecta a los menores ucranianos raptados, el ministro lituano apuntó que hay "ciertas herramientas que permiten localizar a los niños", pero pidió "más aportaciones y más colaboración por parte de los países, tanto en el ámbito financiero y político como en el jurídico, para llevar esto a cabo".
Al mismo tiempo, dijo que Rusia debe rendir cuentas sobre este asunto porque "se trata de un crimen de guerra" que "no puede formar parte de ninguna negociación" ni quedar impune.
La ministra finlandesa, Elina Valtonen, señaló que "corresponde a Rusia decidir quién la representa; lo mismo ocurre con Ucrania y con Europa", y agregó que Europa "debe tener un lugar en la mesa de negociaciones" si se habla de asuntos relacionados como la arquitectura de seguridad europea.
