"Hoy sale un barco de ayuda humanitaria a Cuba. Pues de alguna manera aminorar el sufrimiento del pueblo cubano. Vamos a seguir enviando ayuda humanitaria", afirmó la mandataria en su conferencia de prensa diaria desde Ciudad de México.
Este anuncio se produce después de que Washington extendiera recientemente la cobertura de las sanciones contra La Habana hasta abarcar casi a cualquier persona o empresa no estadounidense que tenga relaciones comerciales con la isla, especialmente en los sectores de la energía, la defensa, la seguridad y las finanzas.
En este sentido, Sheinbaum insistió que México "siempre va a ser fraterno y solidario con todas las naciones del mundo, particularmente con Cuba", al tiempo que recordó la postura histórica del país ante el bloqueo estadounidense.
"Nosotros vamos a seguir enviando ayuda humanitaria a un pueblo que lo necesita", subrayó.
Cuestionada por si México podría mandar petróleo a la isla, la mandataria dijo que Cuba ya lo está recibiendo por parte de Rusia, por lo que, añadió, su Gobierno está "orientado" a "otros apoyos humanitarios".
Este envío de ayuda humanitaria se une a otros anteriores en los que el país norteamericano facilitó bienes de primera necesidad ante la presión de Washington sobre Cuba.
Hace dos semanas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que tomará el "control" de Cuba "casi de inmediato" tras terminar con el "trabajo" en Irán, en referencia a la ofensiva iniciada junto con Israel a finales de febrero contra la República Islámica.
Desde el pasado enero, EE.UU. ha intensificado la presión económica sobre La Habana con un bloqueo petrolero que ha impedido casi totalmente la entrada de crudo y combustibles desde el exterior, mientras ha instado al Gobierno cubano en diversas ocasiones a cambiar el sistema económico y el régimen político de la isla.
Ambas partes han reconocido conversaciones desde hace más de un mes pero, por el momento, no se han hecho públicos los temas o avances en este diálogo.
Por su parte, la ONU insistió en que "no hay ninguna solución militar" para Cuba y pidió un "diálogo constructivo" tras las amenazas de invasión lanzadas por Trump.
