"Ecuador es uno de los países del mundo y uno de los principales países de la región que incumple los derechos humanos laborales, las normas fundamentales del trabajo. Fue el país que más veces fue denunciado en la OIT (Organización Internacional del Trabajo) en la última década", dijo en una rueda de prensa Marcelo Di Stefano, de la Confederación Sindical de las Américas (CSA).
Jordania Ureña, secretaria general adjunta de la Confederación Sindical Internacional (CSI), señaló que en el país andino se han registrado "despidos masivos y limitaciones para la asociación sindical" y que aunque el Gobierno ecuatoriano ha adquirido compromisos en escenarios internacionales "lastimosamente no han sido cumplidos hasta este momento".
La delegación, conformada también por la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y sindicatos de otros países, estará en Ecuador hasta el miércoles para escuchar testimonios, documentar casos y verificar las denuncias presentadas por las organizaciones sindicales ecuatorianas sobre persecución a dirigentes, despidos antisindicales, criminalización de la protesta social, trabas al registro de directivas, reformas laborales sin diálogo social y debilitamiento de derechos.
En ese contexto, han pedido una reunión con el ministro de Trabajo, Harold Burbano, pero aseguraron que el alto funcionario no les ha confirmado si los recibirá.
"Iremos mañana y si él no nos recibe, no nos da respuesta, estamos dispuestos a escalar la denuncia en otras dimensiones para exigir que el Gobierno cumpla con sus obligaciones internacionales", aseguró Di Stefano.
Los sindicatos nacionales aseguraron que el Gobierno del presidente Daniel Noboa no cumple con lo estipulado en los convenios 87 y 98 de la OIT relacionados con la libertad sindical y la negociación colectiva, por lo que buscan que la misión internacional apoye la presentación de una queja formal ante este organismo.
Euan Gibb, de la ISP, agregó que conocen que "la situación está mal" en Ecuador y que se han dado cuenta de que "está empeorando". "Por eso estamos aquí, para dejar claro que no nos quedaremos callados", afirmó.
La misión internacional aseguró que se reunirá en estos días con representantes de la Corte Constitucional y de la Asamblea Nacional (Parlamento) y que esperan que el Gobierno "recapacite" y abra la puerta al diálogo social.
