El dirigente campesino Alejandro Yura dijo a EFE que su sector ya no busca el "diálogo" con el Gobierno, sino "la renuncia" del mandatario, algo por lo que, según dijo, pelearán "hasta las últimas consecuencias" y que, de ser necesario, se van a icrementar aún más los bloqueos.
También señaló que los dirigentes rurales "no tienen la autorización de negociación" para reunirse con miembros del Ejecutivo de Paz, al que acusó de "traición" debido a que supuestamente no cumplió con sus compromisos, aunque no especificó cuáles.
Una de las zonas más conflictivas es el altiplano de La Paz, donde varios grupos campesinos bloquean desde el miércoles pasado las carreteras que conectan esa ciudad, sede del Gobierno y el Legislativo, con el resto del país y las vías hacia Perú y Chile.
En el sector de Río Seco, cerca de las afueras de la ciudad de El Alto, vecina de La Paz, EFE constató que los manifestantes colocaron piedras y promontorios de tierra y también hay grupos de vigilancia que evitan el tránsito de vehículos.
La estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) señaló que los bloqueos se concentran sobre todo en La Paz y la región oriental de Santa Cruz, lo que impide el tránsito de vehículos en el llamado eje central del país, que incluye al departamento central de Cochabamba.
El Gobierno habilitó desde el fin de semana un "puente aéreo" para enviar carne de pollo y res desde el oriente a La Paz.
Por su parte, la Central Obrera Boliviana (COB) cuestionó la reunión que convocó el Gobierno el sábado junto a autoridades locales y representantes empresariales y de algunas organizaciones, en las que se anunciaron reformas para atraer inversiones y superar la crisis económica que atraviesa la nación.
El máximo dirigente de la COB, el minero Mario Argollo, dijo que la preocupación de su sector ya no es el incremento salarial del 20 %, sino las reformas y nuevas leyes anunciadas por el Ejecutivo que, según el sindicalista, servirán para privatizar las empresas estatales y servicios básicos.
En Santa Cruz, los maestros se encadenaron en las puertas de la oficina departamental de Educación para exigir que se atiendan sus demandas salariales, la entrega de nuevos ítems y que se los tome en cuenta para la elaboración de una nueva ley educativa.
También podrían sumarse los cocaleros de la zona del Trópico de Cochabamba, afines al expresidente Evo Morales, después de que dirigentes de ese sector advirtieran hoy que participarán en las movilizaciones y bloqueos impulsados por la COB y sindicatos campesinos, en medio de la creciente tensión política tras la orden de captura emitida contra el exmandatario.
El ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora, afirmó que los bolivianos están "cansados" de que "unos pocos" decidan bloquear para "desestabilizar Gobiernos", por lo que pidió a la población unirse para enfrentar lo que consideró intereses "políticos".
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) reportó que los conflictos "están provocando pérdidas económicas estimadas entre 50 y 60 millones de dólares por día".
