El Ministerio de Asuntos Exteriores de China confirmó este lunes que Trump realizará una visita de Estado al país asiático del 13 al 15 de mayo, en un contexto marcado por las tensiones arancelarias y tecnológicas entre ambas potencias y por sus diferentes posturas respecto a Taiwán y la guerra en Irán.
En declaraciones recogidas por la agencia CNA, Lin aseguró que el Ejecutivo taiwanés está "siguiendo de cerca" esta reunión y que también mantiene una "comunicación constante" con la Administración estadounidense.
El jefe de la diplomacia isleña afirmó asimismo tener "confianza" en el "desarrollo estable" de las relaciones entre Taiwán y Estados Unidos, y recordó que el Gobierno del país norteamericano ha reiterado en "múltiples ocasiones" que su política hacia Taiwán "no cambiará".
Las declaraciones de Lin están estrechamente vinculadas a las recientes palabras del secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien la semana pasada adelantó que Taiwán "será tema de conversación" en el encuentro entre Xi y Trump.
"Entendemos que los chinos comprenden nuestra postura sobre este asunto, nosotros comprendemos la suya. Y creo que ambas partes, insisto, sin adelantarme a lo que sucederá en las conversaciones, entienden que no interesa a ninguna de las dos que se produzca ningún acontecimiento desestabilizador en esa parte del mundo", dijo Rubio.
Las autoridades de Pekín consideran a Taiwán -gobernada de forma autónoma desde 1949- como una "parte inalienable" del territorio chino y no han descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control, una postura rechazada por el Ejecutivo taiwanés, que sostiene que solo los 23 millones de habitantes de la isla tienen derecho a decidir su futuro político.
Desde hace más de siete décadas, EE. UU. se encuentra en medio de las disputas entre ambas partes, ya que Washington está comprometido por ley a proporcionar a Taiwán los medios necesarios para su autodefensa y, aunque no mantiene vínculos diplomáticos con la isla, podría defenderla en caso de conflicto con Pekín.
A finales de mes pasado, el canciller chino, Wang Yi, declaró en una conversación telefónica con Rubio que Taiwán constituye el "mayor punto de riesgo" en las relaciones entre China y Estados Unidos, e instó a Washington a "cumplir sus compromisos, tomar la decisión correcta y abrir nuevos espacios para la cooperación".
