Más de 900 policías y soldados participaron desde la noche del domingo en el 'Operativo Umbral 3.0', organizado para llevar en autobuses a los reclusos hasta la Penitenciaría Martín Mendoza, ubicada en la localidad de Emboscada, a unos 50 kilómetros de la capital paraguaya, señaló el despacho de Justicia en un comunicado.
"Esto responde, justamente, a esa política de reordenamiento del sistema penitenciario para poder separar aquellas personas procesadas de aquellas condenadas", declaró el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, a periodistas durante un acto organizado este lunes en Tacumbú, que desde hoy se llamará 'Centro Nacional de Prevenidos'.
Los internos sentenciados irán a "centros específicos para condenados", añadió el funcionario.
"Hoy le dijimos basta a la vieja penitenciaría nacional de Tacumbú, un paso más en la reestructuración del sistema penitenciario nacional, y le damos la bienvenida al nuevo modelo de gestión penitenciaria", agregó Nicora.
Otros 350 reclusos condenados serán trasladados durante el resto de la semana a la cárcel Martín Mendoza, que tiene una capacidad para unas 1.238 personas y una ocupación del 60 %.
Tacumbú albergará a unos 1.600 reclusos, pese a tener capacidad para 1.500 personas. Años atrás, señaló el titular de Justicia, llegó a alojar a más de 4.000 internos.
Según el estatal Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura de Paraguay (MNP), un 60,2 % de los 19.426 reclusos contabilizados en el sistema carcelario de Paraguay al cierre de 2025 permanecía bajo prisión preventiva, es decir, sin una sentencia en firme.
