Alto cargo de UE dice en China que la cooperación entre Pekín y Bruselas "no es opcional"

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Pekín, 12 may (EFE).- El director general para Asia-Pacífico del Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE), Erik Kurzweil, defendió este martes en Pekín que "cooperar no es opcional" entre China y la Unión Europea (UE), pero reclamó reequilibrar una relación económica que, a juicio de Bruselas, se ha vuelto "insostenible" por la falta de reciprocidad.

Kurzweil intervino en la apertura de la 'Conferencia UE-China 2026: Navegar más allá del punto de inflexión', un foro organizado por la Delegación de la UE en China en el que diplomáticos, funcionarios y expertos analizan el estado de una relación marcada por las tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas.

El alto cargo europeo presentó el actual momento como un "punto de inflexión" en el que ambas partes deben decidir si avanzan hacia una relación "predecible, equilibrada y madura" o si, por el contrario, se alejan en un contexto de tensiones geopolíticas, incertidumbre económica y crisis climática.

Según Kurzweil, la primera prioridad pasa por reequilibrar la interdependencia económica para que sea "sostenible, recíproca y justa".

Atribuyó el rápido aumento del déficit comercial europeo con China a "distorsiones económicas severas y persistentes", en particular a los subsidios estatales chinos, y recordó que en 2025 las exportaciones comunitarias al país asiático superaron los 200.000 millones de euros, frente a unas importaciones de más de 560.000 millones, lo que dejó un déficit de unos 360.000 millones.

El responsable europeo insistió además en que la estrategia de eliminar riesgos de la UE no equivale a un "desacoplamiento", sino a reducir vulnerabilidades en infraestructuras y sectores críticos, y la comparó con las propias políticas chinas de autonomía estratégica, innovación local y seguridad de las cadenas de suministro.

En segundo lugar, apostó por acelerar la cooperación con China en clima y medioambiente, al tiempo que advirtió de que la transición verde europea no debe derivar en nuevas dependencias en ámbitos como las tierras raras y los minerales críticos, cuyo suministro la potencia asiática controla.

Kurzweil también situó entre las prioridades los desafíos globales y de seguridad, con referencias al Indo-Pacífico, Oriente Medio, Afganistán y la guerra de Ucrania, que definió como una amenaza "existencial" para Europa y para el orden internacional.

Instó a Pekín a garantizar que ninguna entidad china apoye la guerra rusa y a utilizar su influencia sobre Moscú para favorecer un alto el fuego y negociaciones "significativas" que respeten la soberanía y la integridad territorial ucranianas.

Por su parte, el director general del Departamento de Asuntos Europeos de la Cancillería china, Li Jian, rechazó en su discurso las acusaciones europeas sobre subsidios, sobrecapacidad y competencia desleal, y afirmó que la relación atraviesa un "cruce de caminos" entre cooperación y confrontación, apertura y "desacoplamiento y ruptura de cadenas".

En la apertura del foro, el embajador de la UE en China, Jorge Toledo, señaló asimismo que el diálogo entre ambas partes sigue siendo necesario, pero "no basta" y debe traducirse en acciones concretas, equilibrio y cumplimiento de compromisos.