Con el apoyo unánime de 56 diputados presentes en la sesión de este lunes, incluidas las fuerzas de oposición, quedó aprobado el crédito para desarrollar uno de los proyectos prioritarios del nuevo Gobierno de la presidenta Laura Fernández, quien inició su gestión el pasado viernes.
El Gobierno del anterior presidente Rodrigo Chaves anunció en septiembre pasado este proyecto de tren eléctrico de pasajeros en el área metropolitana por un monto de 800 millones de dólares que serán financiados por el Banco Centroamericano de Integración Económica, el Banco Europeo de Inversiones y el Fondo Verde del Clima.
El tren abarcará 51 kilómetros de longitud con frecuencias de 10 minutos y contará con 30 estaciones y dos líneas que unirán las ciudades de Cartago, San José, Heredia y Alajuela, que conforman el área metropolitana del país y donde los problemas de tráfico en las carreteras se han agravado en los últimos años.
El tren, que se prevé comenzará a operar en una primera etapa en 2031, llevará como nombre Tibi, que significa ciempiés en lenguaje indígena ngäbe, y se prevé que movilice a unos 100.000 usuarios al día cuando esté concluido por completo.
El proyecto se construirá con un crédito de 250 millones de dólares del Banco Europeo de Inversiones y otro de 550 millones de dólares del Banco Centroamericano de Integración Económica. De ese monto del BCIE, el Fondo Verde del Clima cofinanciará 178,7 millones y donará 21,3 millones.
"Este es un proyecto de obra pública necesaria y hay razones técnicas que lo sustentan. El Índice de Tráfico del año 2026 de Numbeo sitúa al país en el segundo puesto de congestión de vehículos, solo por detrás Nigeria", expresaron en un comunicado conjunto los cuatro partidos de oposición representados en el Congreso: Partido Liberación Nacional (socialdemócrata), Coalición Agenda Ciudadana (centro-izquierda), Frente Amplio (izquierda) y Unidad Social Cristiana.
Se prevé que el tren eléctrico removerá 6,5 millones de toneladas de dióxido de carbono durante su vida útil y ayudará a Costa Rica en su meta de convertirse en un país carbono neutral en el año 2050.
En la actualidad Costa Rica cuenta con un tren de pasajeros que funciona con combustible y opera en una sola línea, con pocas frecuencias en horas pico y con capacidad limitada.
