"Estas recientes suspensiones parecen formar parte de la campaña de las autoridades tunecinas para desmantelar la sociedad civil, una suspensión tras otra, inmovilizando a organizaciones que durante décadas han defendido los derechos humanos", afirmó la organización en un informe publicado en su página web.
Estas declaraciones se producen después de que las autoridades tunecinas suspendieran, durante un mes, las actividades de la Liga Tunecina para la Defensa de los Derechos Humanos (LTDH), una organización histórica de la sociedad civil tunecina que, según HRW, "ha sido objeto de ataques reiterados" desde su creación en 1976.
La organización internacional denunció que las autoridades habían restringido previamente y "de forma arbitraria" las actividades de la liga en las cárceles al impedirle el acceso a ellas, pese a ser "la única organización no gubernamental independiente del país".
Pocos días después del cese temporal de la LTDH, fueron suspendidas las actividades de la organización Abogados sin Fronteras, una medida que, según HRW, conlleva "consecuencias devastadoras" para las personas atendidas por la ONG, "la única de su tipo" en Túnez.
Entre octubre y noviembre de 2025, se aplicaron medidas similares con la suspensión temporal de unas 20 ONG, como el Foro Tunecino de Derechos Económicos y Sociales (FTDES), organizaciones feministas y antirracistas, decisiones que para HRW demuestran "una clara instrumentalización" de los procesos administrativos y legales del país.
Desde que el presidente tunecino, Kais Said, se arrogara plenos poderes en 2021, diversas entidades y organismos han denunciado un deterioro del clima de libertades y una intensificación de la represión a la disidencia y a voces críticas.
