A través de X, el portavoz en árabe del Ministerio de Defensa israelí, Avichay Adraee, pidió a sus habitantes abandonar sus hogares para no "poner en peligro sus vidas" y recomendó alejarse hasta una distancia de al menos un kilómetro.
"Todo aquel que se encuentre cerca de grupos de Hizbulá, sus instalaciones y sus medios de combate, pone en peligro su vida", dice el aviso.
Asimismo, la cartera de Defensa israelí alegó que "se ve obligada a actuar con fuerza" en este territorio "en vista de la violación del acuerdo de alto el fuego" por parte del grupo chií.
Las violaciones del cese de hostilidades no han cesado en el Líbano, donde la Agencia Nacional de Noticias (ANN) ha contabilizado ataques israelíes contra localidades como Shaqra, Qlaileh o Zebdine, esta última escenario de un bombardeo que causó dos muertos en un vehículo.
El número de muertos en casi dos meses y medio de ataques israelíes contra el Líbano se eleva a 2.869 y el de heridos a 8.730, mientras el sur del país continúa registrando bombardeos y disparos de artillería pese al alto el fuego en vigor desde abril entre ambos países.
El presidente libanés, Joseph Aoun, y el primer ministro, Nawaf Salam, reiteraron este lunes la necesidad de presionar a Israel para que cese sus ataques, durante sendos encuentros con el embajador estadounidense, Michel Issa, antes de que tenga lugar una nueva reunión a tres bandas.
A mediados de abril entró en vigor un cese de hostilidades que está siendo violado a diario y que expira dentro de una semana, aunque el Líbano buscará extender su duración durante las conversaciones de los próximos días.
